¿Sabemos ver el MUDA? Ponte las gafas de las Oportunidades.

El Lean es una forma diferente de pensar sobre cómo hacer negocios. Es descrito como una profunda revolución de la forma de gestión, que fue iniciada por el Sistema de producción Toyota (SPT) teniendo como propósito principal eliminar, a través de actividades de mejora continua, los desperdicios dentro de la compañía.

El  objetivo de este Post, es ayudaros a desarrollar la capacidad para que podáis identificar los principales desperdicios que existen en vuestra organización, los cuales son grandísimas oportunidades de mejora que tenéis dentro de vuestras empresas.

Pretendo que sirva para que seáis capaces de analizar vuestros problemas, vuestras inquietudes, bajo otro punto de vista, ya que quien no analiza sus problemas, quien NO reflexiona sobre ellos, propone SOLUCIONES y además las IMPLANTA Y EJECUTA no resolverá nunca el problema.

John Gardner, considerado como uno de los padres de la psicología de liderazgo moderno, decía que:

La mayoría de las organizaciones enfermas han desarrollado una ceguera funcional a sus propios defectos. No están sufriendo, NO porque NO puedan resolver sus problemas, sino porque NO PUEDEN VERLOS”.

Y no le faltaba razón. Esa ceguera funcional, ha permitido que las empresas españolas ostenten el dudoso honor de acumular un “retraso estándar” de 10 años con el mundo anglosajón, a la hora de transformar sus modelos de gestión.

Los cambios cuestan. Esto no es una pregunta, es una afirmación, y los que nos dedicamos a la Mejora Continua, somos bien conocedores de ello.

Las personas, por naturaleza, nos resistimos al cambio ya que nos sentimos cómodos con aquello que conocemos y nos cuesta salir de nuestra zona de confort.

Creo que en otras ocasiones he compartido con vosotros este video, pero creo que no está de más recordarlo de nuevo. Vamos a volver a verlo con cariño.

En ocasiones observo personas que tengo la sensación que pasan por la Vida de puntillas, sin ser conscientes de que solo vivirán una vez. Estas personas, por lo general, son aquellas que no se plantean retos, ni se marcan objetivos que les puedan permitir disfrutar de la Vida en toda su plenitud.

Cuando hablo de objetivos, NO sólo me refiero al terreno laboral. La vida en si misma necesita de objetivos. No hay nada que pueda motivarnos e ilusionarnos más que tener una meta que conseguir, algo por lo que luchar, a sabiendas de que, si somos capaces de alcanzarlo, habremos conseguido algo muy grande: transformar una ILUSIÓN en una REALIDAD.

Pero en muchas ocasiones, nos conformamos con  “IR TIRANDO“, nos relajamos y priorizamos las excusas, cuando lo que verdaderamente le da sentido a nuestra vida es hacer que ella nos acompañe hacia donde nosotros queremos que se encamine.

Por desgracia el ingenio lo agudiza el hambre, por lo que es sin duda,  en las épocas de escasez, cuando más en marcha  ponemos la creatividad, y la innovación aplicando nuestro ingenio para lograr los objetivos…. Ya que evidentemente aplicamos el ingenio o morimos en el intento.

Claro que hacer eso, nos lleva tiempo y esfuerzo, y precisamente eso es lo que la hace MARAVILLOSA, porque la vida nos da solamente una oportunidad para invertir ese tiempo. Raros son los momentos de alegría y felicidad  no hayan ido  acompañados o necesitados de un esfuerzo previo, porque como más se valoran las cosas que conseguimos es cuando hemos tenido que hacer una inversión previa. Y en ese caso la inversión es en forma de  motivación, entusiasmo, esfuerzo, perseverancia, constacia, etc, cosas que al fin y al cabo depende de NOSOTROS, porque son cuestión de ACTITUD.

Entonces deberíamos preguntarnos. ¿somos una empresa con el valor de invertir en la búsqueda de mejoras ? ¿de la disciplina?, ¿que transformamos nuestras ilusiones en realidad?¿o nos dejamos llevar por la situación, nos relajamos y vamos TIRANDO?

La tenacidad no consiste en darse cabezazos contra un muro sino en tener la persistencia de encontrar la puerta.

Todos podemos ser científicos en nuestras organizaciones, para ello, lo que  necesitamos es simplemente, mirar  la realidad y pensar, con lógica y precisión, sobre lo que vemos en nuestra empresa. El factor clave es tener la valentía de enfrentarnos a las incoherencias entre lo que vemos y deducimos y la forma en que se hacen las cosas. Este desafío a las costumbres y supuestos básicos es esencial para el progreso.

Para progresar en el conocimiento es necesario desafiar los supuestos, las hipótesis fundamentales acerca de cómo es el mundo y por que´.

Definir el Muda, es la parte fácil de aprender sobre el desperdicio.

La parte realmente compleja, es ‘luchar’ contra la frase siempre lo hemos hecho así”,tengo 20-30 años de experiencia”. Esta frase inconscientemente nos produce la ceguera funcional, poniéndonos una venda que no nos permite ver todo lo que podemos mejorar, todo aquello que NO está aportando valor a nuestros procesos, siendo un costo y por tanto haciéndonos menos competitivos que las empresas saludables.

Lo más complicado para conseguir la mejora continua, es luchar contra las costumbres y paradigmas que tenemos arraigados en la organización y hacer entender que TODO lo que hacemos y la manera en que trabajamos son totalmente rediseñables y que SIEMPRE existe otra forma mejor de hacer las cosas.

Y una vez conseguido ese cambio cultural, la segunda  “parte más difícil cuando tratamos de transformar y mejorar las operaciones de una empresa, es aprender a ver el desperdicio” “Muda”.

Podemos tener un perfecto sistema de calidad implantado, con un montón de procedimiento y papeles maravillosos, podemos invertir un montón de días y horas a la semana en reuniones repetitivas, en una sala de reuniones calentitos, después de la cual todos salimos con un montón de acciones a implantar de las cuales muchas se quedan en el camino, podemos invertir anualmente un montón en formación, podemos………….pero si no enseñamos a nuestros líderes, equipos y personas a ver el desperdicio en los procesos, nunca mejoraremos nuestras operaciones.

Para empezar a tratar el desperdicio o Muda, podríamos pensar en los 7 desperdicios de la mejora continua que tantas veces en otros artículos hemos comentado:

  • Transporte
  • Inventario
  • Movimientos
  • Esperas
  • Sobreproducción
  • Proceso
  • Errores

Para daros una idea, los mudas más crítico y los que más ineficiencias provocan en las empresas que estamos trabajando son dos: el de sobreproducción y/o  exceso de inventarios, y el de variabilidad que a su vez generan o provocan los demás desperdicios como el de movimientos, transportes, defectos de calidad, falta de espacio. Pero ¿por qué estos dos desperdicios los considero los más críticos?, pues porque son la llave que abre la puerta al resto de desperdicios.

Para poder identificarlos, y empezar el camino de la mejora continua, no hay otra manera que involucrando a las personas en éste camino.

Cuando involucras a las personas en los cambios, éstas aprenden 2 cosas:

  • Que absolutamente todo (tareas, procesos, documentos, estándares, hábitos, normas…) es modificable y que por tanto hay siempre otra manera de hacerlo.
  • A visualizar y  detectar el muda y cómo este lo podemos reducir o eliminar del día a día.

Por experiencia, un día te levantas y empiezas a ver muda allí donde andas, incluso en tu vida personal. Es justo en ese momento cuando aprendes realmente qué es Muda.

Pero el aprendizaje no es tan fácil como tan solo leer o estudiar. El profesor William Glasser en su “Pirámide del Aprendizaje”, amplió y desarrolló la manera en cómo aprendemos:

  • Un 10% a través de la lectura.
  • Un 20% por medio de lo que oímos.
  • Un 30% gracias a lo que vemos.
  • Un 50% como resultado de lo que vemos y oímos.
  • Un 80% como consecuencia de lo que hacemos.
  • Un 95% por lo que enseñamos a otros.

Los cuatro primeros tramos de la pirámide son de carácter pasivo, es decir, somos receptores de información. En los dos últimos, las tornas cambian, y pasamos a una dinámica activa, por tanto, entra en escena la acción.

Ya sabemos que Mejora Continua sin participación de las personas que viven el proceso, sin acción, no es Kaizen. Es un sucedáneo que puede tener como resultado algo inestable y efímero, pero en ningún caso, será algo que trascienda.

Debemos adoptar el rol de mentores, para que los participantes en el trabajo se impliquen y ejecuten por si mismos las acciones previstas. Si les “hacemos las tareas”, no aprenderán y, lo peor, no se lo harán suyo.

Por ello, os animo a que comencéis a “hacer hacer”, a mejorar operaciones, procesos y negocios, abriendo mucho los ojos, quitando la venda, sin miedo a equivocarse y en algunas ocasiones, desaprendiendo lo aprendido

 LO MEJOR, NO TENEMOS QUE ESTAR MUY PREOCUPADOS, YA QUE DISPONEMOS DE MUCHOS PUNTOS DE MEJORA Y FÁCILES DE IDENTIFICAR SIN REQUERIR DE DEMASIADA INVERSIÓN, SIEMPRE QUE TENGAMOS LA CAPACIDAD DE RECONOCERLOS.

 Soñemos en grande y tengamos compromiso con la Vida. El compromiso de dar lo mejor de nosotros mismos. Mejora continua-Calidad significa hacer lo CORRECTO, incluso cuando alguien no está mirando.

Y es que nunca deberíamos olvidar que la Vida, siempre, siempre, siempre, es ahora.

 

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Competitividad se ha puesto de moda pero, ¿Realmente sabemos lo que es competitividad?

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Habiendo pasado ya el descoloque de las vacaciones  de Navidad y con el desafío de un nuevo año por delante, muchos de vosotros sin duda os estaréis planteando propósitos para este año.

Esta vez no quiero redundar en la importancia de pensar en los objetivos y pasar a la acción para conseguirlos, sino en que realmente os cuestionéis si vuestra empresa sabe lo que es la competitividad y está orientándose por el mejor modelo que la convierta en  una empresa más saludable.

Desde los inicios de la crisis, muchos (políticos, financieros, empresarios……) hablan de productividad, de competitividad. Yo diría que se ha puesto de moda.

 

¿Pero realmente saben de qué hablan?. ¿Sabemos que es la competitividad?. Por favor antes de continuar piensa bien lo que tu consideras por competitividad y después continuar leyendo.

 

 

Resulta que el país más competitivo del mundo NO es China, NI es India, ¿sabéis cual es?.

Pues increíblemente  es ………….. ¡Suiza!.

Vaya, un país que no tiene miniempleos, minisueldos, ni jornadas interminables… ¿Cómo puede ser? ¿En qué nos estamos equivocando?.

Es cierto que países como China o India, los cuales también nos los han puesto de moda porque ahora a algunos les interesa ponérnoslos como países referentes y de ejemplo a seguir al hablarnos de competitividad,  van subiendo escalones anualmente provocando que algunos países como el nuestro, que algunas empresas, aún no tengan claro cuál es el modelo de competitividad a seguir, si el de países como la China o como los de Suiza. Pero, ¿Cual es la diferencia?

La competitividad hay que entenderla bajo dos prismas:

  • Productividad basada en el conocimiento,  en el buen hacer, en la innovación y creatividad, en el nivel de vida, en el buen clima político, de negocios y exportaciones o
  • Productividad basada en la cuota de mercado.

Dentro de cuatro años, veremos cuál de las dos ha ganado en la práctica.

¿Vosotros que opináis? ¿Qué modelo está siguiendo España? Y ¿Cuál os gustaría a vosotros seguir?

Resulta que en España, desde que comenzó la crisis, al gobierno se le llena la boca hablando de que tenemos que ser competitivos. Pero el problema surge cuando el Gobierno NO lo enfoca según el modelo de competitividad de los países ricos, “Modelo, el cual  explicaré  un poquito más adelante”, sino que lo enfocan como un concepto “ambiguo” entendido como la capacidad de una compañía de ganar cuota de mercado internacional, es decir, de colocar sus productos allá donde le sea posible.

Pero resulta que esto de la exportación, no es tan fácil, ya que hay que tener en cuenta que mucho de lo que produce nuestro país no es exportable. “El 70% del PIB español son servicios, y la mayoría no son comercializables, por ejemplo un corte de pelo o un taxi”.

¿Y porque menciono que nuestro país no está entendiendo el mejor concepto de competitividad?. Aquí es donde quiero  abriros el interrogante, la duda, aquí es donde quiero invitaros a pensar sobre que significa que un país  sea competitivo pero de los buenos.

¿Qué es más importante?, ¿ser una potencia comercial llámese China o India con un crecimiento récord que no se corresponde con el nivel de vida de sus habitantes?, o ¿que nuestros ciudadanos tengan un elevado nivel de vida como “Suiza, EEUU, Alemania”?

En la crisis actual, el aumento de exportaciones a corto plazo es la solución más fácil, la mejor manera de aumentar los ingresos. Tradicionalmente, las ventas a otros países se animaban devaluando la moneda, algo que España no puede hacer desde que forma parte del euro. Por eso, la alternativa que plantean nuestros economistas es “una devaluación interna, es decir, bajadas en los costes de las empresas” para que puedan ser más competitivas en el mercado internacional. El problema es que esto lo plantean, “o bien bajando los márgenes de beneficio o bajando los salarios o los costes de seguridad social o aumentando el IVA”, que no se aplica a las exportaciones, con lo que no las penalizaría, y sí a las importaciones.

Lo grave es que se olvidan de lo que hacen los países ricos, se olvidan de plantearlo mediante la mejora de los procesos para reducir costos sin penalizar márgenes, ni salarios, ni……el nivel de vida. 

Claro que para esto, el primer paso necesario es una reforma educativa, un cambio de mentalidad en la gestión de nuestras empresas, en la educación, en el conocimiento de las mejores herramientas y metodologías y más inversión en I+D.

Después de todo esto, yo entiendo que un país competitivo es el que es capaz “de integrarse en la globalización y mantener y hacer crecer el nivel de vida de sus ciudadanos”. La competitividad no debería medirse  solo en términos de comercio internacional, sino también de productividad nacional, que  es la que “permite a un país soportar salarios altos, una divisa fuerte y una rentabilidad atractiva del capital y, con ello, un alto nivel de vida”. Y así debería ser en la economía española, pero para ello debe darse un cambio en la “cultura empresarial”, que se apueste por la productividad de alto valor añadido, de procesos muy eficientes y productivos y bien orientada al mercado. Sin embargo, a todas luces se está imponiendo otro modelo de competitividad, centrado en lo que cada país sea capaz de vender en el mercado internacional.

¿En que consiste el modelo competitivo de los países ricos como Suiza o Alemania? ¿Qué entienden estos países Ricos por competitividad?

La competitividad en los países ricos viene del ingenio, de la creatividad,  NO de las subvenciones; viene de la elección de las mejores herramientas, NO de las chapuzas; viene de la organización, del aprovechamiento del tiempo, NO de las reuniones repetitivas, NI del estiramiento interminable de las jornadas; tiempo para trabajar y tiempo para divertirse, no tiempo para divertirse en el trabajo. Viene de la humildad para aprender y de la generosidad para enseñar, compartir y ayudar a mis compañeros, NO del ego y prepotencia, viene de la inteligencia, eligiendo a los mejores para cada puesto de trabajo; poniendo una persona preparada donde hace falta, NO a un cuñado, un familiar o amigo; viene de seleccionar a un responsable que sepa dirigir, gestionar personas y procesos, NO al que más tiempo lleve con nosotros o al que mejor hace la pelota, viene de evaluar continuamente a los mejores trabajadores por su capacidad de evolucionar, de crecer con la empresa, por el número de puestos que saben desempeñar, porque se sienten motivados e implicados en la empresa,  NO de continuar con los acomodados, que no quieren mejorar, evolucionar  justificándolo todo, incluso lo injustificable, porque no quieren salir de su zona de confort en la que se encuentran cómodos, teniendo miedos a asumir responsabilidades, a tener que hacer trabajar más a sus amigos y /o  equipo y por el miedo a perder protagonismo.

Y si  ya que no tenemos buenas ideas, pues copiemos, pero a los más ricos. Copiemos a Suiza, ya que si los empleados viven mucho mejor que aquí, pues imagínense cómo viven sus jefes.

Con esto quiero seguir animándoos a que continuéis trabajando cada día de este año, en ser mejor que el día anterior, que el mes anterior, que el año anterior. De esta forma, este será un muy buen año para todos.

 

GRACIAS POR COMPARTIR UN AÑO MAS A TU LADO. FELICES FIESTAS

Despedimos otro año más, cargado de muchos retos, batallas, trabajo duro, cambios, esfuerzo e ilusiones compartidas sin perder el ánimo, sin desistir, con determinación y esperanza en el futuro.

Y muy, muy contentos, orgullosos y satisfechos de todos vosotros, clientes y amigos.

Estamos seguros que este será,  un gran año,  y por ello queremos brindar  y agradecer una vez más,  la  oportunidad y la confianza que nos ofrecéis  cada año de continuar colaborando y  trabajando juntos en equipo.

Esta maravillosa canción va por todos vosotros:

Para este año 2018 queremos desearos que seas el cambio que quieres ver en el mundo, en tu familia y en tu empresa.

FELIZ NAVIDAD Y FELIZ  AÑO 2018

 

 

 

¿Cómo conseguimos la mejora en nuestra empresa?

De nuevo estoy con vosotros. Perdonadme por llevar tanto tiempo sin escribir artículos, pero estos me requieren de un tiempo y una dedicación, que en estos momentos no dispongo.

Como os he comentado en otras ocasiones, la crisis provocó en las empresas de nuestro sector que les llegase el momento de profesionalizarse en la dirección de eficiencia, eficacia y productividad, y claro,  lo que perjudica a unos, a otros nos beneficia. Ante esta circunstancia, los minutos perdidos que antes no preocupaban, comenzaron a preocupar y mucho, pues suponían y suponen un costo que ahora el cliente no está dispuesto a pagar.

Por este motivo, las empresas comprometidas  con una  cultura de mejora continua que han percibido los resultados y con las cuales hemos tenido la suerte de colaborar a lo largo de estos duros años, continúan trabajando en proyectos para seguir en la linea de mejorar y mejorar resultados que les siga permitiendo no ser uno más.

Estos clientes son los que yo llamo excelentes, y  por suerte, hoy abundan mucho más que en los inicios de la crisis.

En ellos, nos encontramos volcados en tiempo y energía, siendo esta una de la causa que han provocado un menor tiempo para la continuidad de artículos en el blog. 

Continuando con mi último spot, vamos a seguir hablando de la mejora continua “KAIZEN” que tanto me apasiona a mí, porque me niego a no evolucionar con la nueva vida, nuevas tecnologías, metodologías, sistemas……..y que es el primer PILAR de la metodología LEAN.

¿Que como conseguimos la mejora en nuestra empresa? muy simple, CAMBIANDO.

Kaizen, significa CAMBIO para MEJORAR, es decir, no es solamente un programa de reducción de costes, sino que implica una cultura de cambio constante para evolucionar hacia mejores prácticas. Esto es lo que realmente se conoce como “MEJORA CONTINUA”.

Sin embargo, en muchas ocasiones y cada día con mayor frecuncia, ¡Nuestro cerebro esta completamente perdido en el tiempo! ¿Te sucedió a ti también?

Vivimos en un mundo tan rápido, tan lleno de estímulos que nuestro cerebro termina sobre estimulado y perdiendo el rumbo y la concentración. Por eso, es importante encontrar los momentos para parar, relajarnos y pensar en hacia donde vamos y que actuaciones y mejoras necesito implementar para seguir por mi camino más recto.

Y de esto te quiero hablar hoy. ¿Sabes como de productivo eres?, ¿Cuánto tiempo dedicas a la mejora para ser más productivo?

Una de las razones por las que estamos siempre corriendo y faltos de tiempo es que no estamos siendo productivos porque no dedicamos el tiempo necesario a elimiar las causas raíces de los problemas, y nos enfocamos en resolver el problema sin eliminarlo o en cosas que no deberían requerir nuestra atención (Facebook, Mensajes, google…), o porque nos encontramos haciendo cosas que nos gustan y no importantes para evitar hacer otras que no nos gustan tanto o que requieren más tiempo… y terminamos el día sintiendo que no avanzamos NADA.

Entonces quiero que hagas este ejercicio y me digas ¿cuál es tu nivel de complimiento?

1) Ahora mismo, toma una hoja y un lápiz.
2) Haz una lista de las 10 cosas que tenías que hacer ayer.
3) Dale un puntaje de 10 puntos por cada cosa hecha y de 0 puntos si no la terminamos o si ni siquiera la empezamos.

Haz tus números y cuéntame, ¿Cuál es tu resultado?

Seguro que te habrá sorprendido. Si tu resultado es superior al 20%, realmente necesitas programar tu cerebro para manejar el tiempo de manera efectiva y pasar más a una acción resolutiva de mejora.

Continuando con el tema mejora y por consiguiente con el Lean, tengo que contaros que existen empresas que no creen en el  lean ya que en su día hicieron  algún escarceo con la implantación del sistema (5S, convertidas en 3S, a lo sumo), implantaciones de sistemas de calidad, basados en hacer papeles la semana antes para pasar la auditoría,  pero que por desgracia no han tenido la perseverancia y el coraje, si se me permite, de ponerlo en marcha de manera global y sostenida en el tiempo.

Desde el punto de vista, de los que nos dedicamos a ayudar a nuestros clientes a implantar sistemas y modelos lean, en ocasiones también ocurre que como “se ha mejorado mucho”, también caemos en la postverdad, de pensar que ya está todo hecho, cuando el territorio inexplorado y virgen al respecto, en las empresas, es enorme todavía. Queda muchísimo recorrido hasta alcanzar la Excelencia Operacional, el nivel World Class o conseguir ser una High-Performance Organization. Los datos, las evidencias, no las “leyendas empresariales”, nos lo corroboran, a poco que vayamos por las empresas y veamos los niveles de ineficiencias que abundan por las mismas y los altos niveles de eficiencia y eficacia en otras.

En ambos casos, precisaremos de personas con el suficientemente liderazgo y sentido común, para evitar consumir energías en historias que conducen a un único lugar, el de justificar los injustificable, el del miedo a no ser imprescindible, el del conformismo, el de la comodidad y el de la falta de compromiso con aquello que es necesario mejorar, y que obviamente,  nos harán ser los mejores.

El convertirnos en analistas e impulsores de actuaciones en  la empresa, basando nuestra actividad en la gestión de las evidencias, nos llevará a poder conseguir las metas que como empresas necesitamos para seguir en el mercado.

Espero y deseo, que a estas alturas de los artículos y de nuestras vidas empresariales y profesionales, convendremos de manera decidida, que el proceso de Mejora Continua dentro de las organizaciones es absolutamente imprescindible.

“En tu empresa, en tu profesión, en tu vida: lo que no hace falta sobra; lo que no suma resta”, por lo que tendremos que eliminarlo.

La mejora continua, por consiguiente consiste en una acumulación gradual y continua de pequeñas mejoras hechas por todos los empleados (incluyendo a los directivos). Comprende cuatro componentes esenciales: 1.percepción (descubrir los problemas), 2. desarrollo de ideas (hallar soluciones creativas),  tomar decisiones, 3. implantarlas y  4. finalmente comprobar su efecto.

“Siempre hay un método mejor”

Sin embargo, no solo con querer vamos a mejorar, se hace imprescindible, conocer, utilizar e implantar algunas de las herramientas que contiene este sistema para llegar a la mejora.

Nadie es más listo que nadie, nadie tiene una barita mágica, pero lo que si que podemos disponer es de herramientas que aplicadas en el momento adecuado en una parte del proceso, permiten conducir los resultados de un proceso en términos de Calidad, Costes y Entrega (QCD).

  • Quality Tools: Las herramientas de calidad son todas aquellas que permiten mejorar los resultados cualitativos del producto o proceso, por ejemplo Poca Yoke, Seven Management Tools, Six Sigma y Taguchi.
  • Flow Tools: las herramientas enfocadas a la generación de flujo, permiten reducir el Lead Time al cliente y por tanto, una entrega más ágil de nuestro producto. Entre ellas encontramos el kanban, Pull Flow System, Just in time, SMED y TPM.
  • Human Development Tools: el desarrollo de las personas es básico dentro de cualquier sistema de Mejora Continua. Las herramientas enfocadas al desarrollo humano, deben permitirnos generar espacios de tiempo entre las personas para que estas puedan trabajar la mejora. Para ello, existen herramientas como el Workshop o Kaizen Event, las 5S,  cinco porques y Sistema de Sugerencias.

La clave para conducir la Mejora Continua es dedicar tiempo y personas a formarse y entrenarse en los 3 pilares anteriormente. Los resultados obtenidos, no siempre son a corto plazo, pero las mejoras que se obtienen a medio-largo plazo permiten mantener a la organización como referente del sector.

Observe el taller sin ideas preconcebidas y con la mente en blanco”           (Taiichi Ohn)

 Y ATRÉVETE AL CAMBIO SIN MIEDOS A EQUIVOCARTE

 

¿Cómo defines la Mejora Continua? ¿Aplicas la Mejora Continua en tu empresa?

Tanto si eres seguidor de nuestro blog como sino, muy probablemente habrás oído hablar en muchas ocasiones del Lean Management, o Mejora Continua. Si bien parece que el concepto está claro, a priori, y en muchas ocasiones se nos llena la boca hablando de mejora continua en nuestra empresa, realmente ¿sabéis de que trata eso de la mejora continua?, ¿Cómo se hace? ¿lo aplicáis en vuestra empresa?.

Bajo mi punto de vista, una de las mejores maneras de definir este concepto es:

  1. Sistema que promueve y fomenta dentro de la organización la práctica continua de mejoras. Ojo con las palabras “que promueve y fomenta la practica continua. Te pido que pienses y reflexiones 5 minutos sobre esto. Y ahora, te animo a que te reformules de nuevo la pregunta de si en tu empresa se aplica la mejora continua. 

A los que hayáis contestado Si, mi máxima enhorabuena y a los que hayáis contestado que NO, no perdáis ni un solo momento en pensar como vais a comenzar a llevarlo a cabo.

Mejorar en un momento puntual de tu vida empresarial y darte por satisfecho, eso, para nada,  es MEJORA CONTINUA, no te engañes, . Eso yo lo llamo mejora puntual y conformarte, es decir, si no continuo mejorando muy posiblemente me quedare estancado de nuevo o en desventaja  con aquellos que SI que DE VERDAD, aplican la mejora continua.

Como me dijo una vez un muy buen cliente y amigo, esto es como todo en la vida, si no hay un mantenimiento constante para continuar mejorando, al final la mejora alcanzada se va perdiendo, se va deteriorando.

Pero ¿como se hace esto?. Lo que está claro es que realmente solo existe mejora continua en aquellas empresas que este concepto  lo entienden, lo fomentan y lo convierten en su ADN, en sus valores, en la cultura que la empresa quiere fomentar, y por tanto son conocedores, de que el proceso es largo y laborioso.

Sería correcto también, hablar de la Mejora Continua, como:

  1. “Segunda definición” que también me gusta. Un sistema que permite eliminar el desperdicio de nuestros procesos, o Muda,  desperdicios como y de los cuales ya hemos tratado en otros artículos:
  • Transporte
  • Inventario
  • Movimientos
  • Esperas
  • Sobreproducción
  • Sobreproceso
  • Errores

Si necesitases más información sobre este término, pudiese resultarte interesante:  https://persocerramiento.wordpress.com/2012/07/08/para-mejorar-la-productividad-hay-que-reducir-desperdicios-lean-windows-perso-2-parte/

Entendiendo como desperdicios todas aquellas operaciones tanto a nivel oficina como producción que no aportan valor y que por tanto tan solo contribuyen encareciendo el producto o servicio.

También totalmente aceptada, la Mejora Continua puede entenderse como:

  1. “Tercera definición” un sistema de Resolución de Problemas e identificación de causas raíz. Esta definición a mi entender no me gusta tanto ya que no es tan potente a la hora de clasificar los problemas prioritarios que bajo mi punto de vista son aquellos que el cliente no está dispuesto a pagar y que si somos capaces de reconocerlos y eliminarlos, estaremos actuando en mejoras enfocadas a la rentabilidad de la empresa.

No debemos olvidar, que la Mejora Continua fomenta el análisis continuo y sistematizado de problemas para eliminar las causas raíz que los generan; con el fin de eliminar problemas a todas las escalas de la organización y haber entrenado a todos para identificar Muda en los macro y en los micro procesos.

Lo fácil es hablar de mejora continua, lo difícil es ponerla en práctica y para ello , es preciso desarrollar continuamente a las personas, entrenarlas y formarlas en conceptos, herramientas y habilidades, dentro de su jornada laboral para que puedan ver, detectar las operaciones que no aportan valor y mejorar ciertos aspectos del proceso  premiando las buenas prácticas.

La mejora continua NO es ALGO, NO es una cosa que puedas comprar, la mejora continua es una forma de ser de la empresa, incluso me atrevería a decir que hoy por hoy es una habilidad de la empresa. Es algo que haces en tu empresa,  no es algo que tienes o eres, y al ser una cultura y habilidad se puede aprender, entrenar, mejorar y practicar convirtiéndola en un hábito que pueda aplicarse de forma continua en tu empresa.

No olvidéis, como ya hemos comentado en algún otro post, que para lograr identificar actividades que no aportan valor, debemos empatizar con el cliente e  identificar todo aquello que hacemos y que el cliente no está dispuesto a pagar. En el momento que demos con ello, acabaremos de identificar Mudas que serán los más importantes y primeros por eliminar.

Con estas 3 definiciones, no pretendo que os posicionéis al lado de una definición u otra, sino  que reflexionéis sobre si verdaderamente estáis aplicando la cultura de mejora continua en vuestra empresa y de no ser así, poder ayudaros a entender y explicar mejor el concepto para que podáis practicarlo a diario, que es como realmente debe de entenderse.

Si te ha gustado este artículo te animo al leer el siguiente post. ¿Cómo podemos conseguir la mejora continua en nuestra empresa?. Hasta pronto.

 

Diez Claves para conseguir nuestros objetivos en el 2017.

El objetivo de hoy no es otro que darte ideas, claves para maximizar la posibilidad de conseguir tus objetivos. ¡No te lo pierdas!

Tener objetivos que perseguir en el día a día, tener que luchar por conseguirlos, es lo que nos hace movernos y tener ilusiones, por lo que tener objetivos no es tan malo como podíamos pensar, ya que está relacionado con el bienestar y la salud mental. De hecho, uno de los principales motivos o síntomas en una depresión es la pérdida de ilusión, de sueños, de objetivos, de metas por alcanzar.

En otras palabras, los objetivos son importantes no solo para nuestro bienestar emocional y desarrollo personal, sino que fijar objetivos nos ayudan a estar bien, a estar vivos, contribuye positivamente tanto en nuestra vida personal como profesional. Sin objetivos, la vida se convierte en pura rutina y monotonía.

Además, estos objetivos nos permiten controlar y desarrollar aspectos psicológicos importantes como la atención, la auto confianza o la motivación, que son sumamente importantes para poder rendir a un nivel óptimo tanto laboralmente como deportivamente. Esto lo saben perfectamente los atletas.

 Consejos para lograr tus objetivos

Tal y como afirma el modelo SMART, los objetivos deben ser realistas, específicos, medibles, alcanzables y deben lograrse en un tiempo determinado.

Pero, vamos a ver esos pequeñitos consejos simples, pero que como todo lo simple, contribuye más y mejor a alcanzar los resultados. Vamos a ellos.

  1. Debes encontrar objetivos REALISTAS, ALCANZABLES pero DESAFIANTES.

Los objetivos deben ser realistas porque de lo contrario pueden provocarnos una tremenda frustración, por tanto, hay que conocer y analizar los recursos de los que disponemos a la hora de alcanzar la meta.

Ahora bien, esto no significa, que los alcancemos sin esfuerzos, sin tener que rompernos la cabeza. Los objetivos que nos fijamos deben de ser a la vez desafiantes y deben suponer un reto para de esta manera mantenernos siempre motivados. Esto es posible conseguirlo a través de un proceso activo de autorreflexión y pensamiento continuo sobre la eficacia de las actuaciones que estamos llevando a cabo.

Quitemos la palabra imposible de nuestra cabeza y trabajemos por convertir todo en posible. Yo siempre pienso, que lo imposible solo requiere de un poquito más de tiempo para convertirlo en posible.

Qué pensarías si siempre, y cuando digo siempre, es siempre, nos propondríamos el mismo objetivo sin alcanzarlo, por ejemplo: aumentar la rentabilidad, pero ningún año lo conseguimos, sino que incluso disminuye, y de repente alguien te dijera “este año sí que sí, vamos a ser capaces de duplicar la rentabilidad en el primer mes” ¿le creerías?. ¿por qué este año vamos a creérnoslo? ¿y si no depende de ti, sino de otro responsable de la empresa ¿Le creerías o simplemente lo obviarías?

En ningún casos, no te lo creerías, por el hecho de que tu confianza en ese tema “aumentar las ventas” sería totalmente nula, por todo el histórico arrastrado.

Cuando alguien dice algo y no lo cumple baja nuestra confianza como ya vimos en el artículo anterior.

  1. A su vez, define pocos objetivos, concretos y haz uno cada vez.

Si hacemos la lista de los Reyes Magos sobre lo que queremos cambiar, tengamos por seguro que será muy difícil y acabaremos frustrados pues no sabremos como hacerlo perdiendo la confianza en nosotros mismos. Nuestra mente no es capaz de focalizarse en muchos objetivos al mismo tiempo, aunque lo deseemos. Por ello, señalemos algunos (preferiblemente, tres importantes) y luego, centrémonos en uno en cada momento.

La multitarea no es aliada de las buenas intenciones.

La ambigüedad, el no tener claro a donde ir, es otro enemigo de nuestros objetivos. Si nos decimos “voy a aumentar la rentabilidad, el beneficio de mi empresa”, un objetivo genérico, la mente se confunde. Si nuestro sueño es aumentar la rentabilidad de la empresa, podemos conseguirlo por distintos caminos (vendiendo más, vendiendo más caro, reduciendo costos…….) uf, uf.  al final, si no concretamos, daremos bandazos, no focalizaremos y no alcanzaremos los objetivos. Por ello, siempre es mucho mejor  simplificar-focalizar, y centrarnos en objetivos puntuales uno a uno.

Es mejor hacer alguna actuación sin morir en el intento. Pongámonos un objetivo específico del tipo:

  • “Voy a reducir costes de ineficiencias productivas” o
  • “Voy a ampliar la red comercial en tal zona para aumentar ventas” o
  • “Voy a reducir incidencias”, (por lo que reduciré costos y aumentaré la satisfacción de mi cliente),

Centrémonos solo en uno, máximo dos y luego demos paso al siguiente. Con una información así, la mente lo tiene más claro.

3. Impregna tu objetivo siempre de emociones positivas

De nada sirve proponerse: “Este año NO voy a tener pérdidas”. Según el neurólogo Antonio Damasio,  premio Príncipe de Asturias, la mente “piensa” en imágenes y la palabra “NO” no tiene consistencia. De modo que si me digo “este año voy a tener beneficios”, inconscientemente estamos pensando en positivo y nos entrarán unas ganas increíbles de conseguirlo. Por ello, revisa como has definido tus objetivos por si tendrías que reformulártelos de nuevo en positivo.

Cuando ya tengas tus objetivos en mente, haz una lista de las cosas positivas que obtendrás al alcanzarlos. Piensa en esas cosas que te motivan de la meta o cómo te sentirás cuando lo logres. Recordártelo a diario te va a ayudar a superar los momentos difíciles, que siempre los hay.

Por otro lado, algunas personas disfrutan recordando frases motivadoras.

4. Plásmalo en papel

Tener la idea en la cabeza de lo que quieres puede no ser suficiente para lograr tus objetivos. Por lo que debes plasmarlo todo en papel. De esta manera puedes desglosar las metas y seguir el calendario que has planificado.

5. Compártelo

Este punto está especialmente indicado para los objetivos empresariales (y también deportivos). De hecho, uno de los tipos de liderazgo más importantes hoy en día es el liderazgo transformacional, pues estos líderes son capaces de hacer que los empleados conecten con su idea de la meta u objetivo.

Este tipo de líderes son personas carismáticas e influyentes, y poseen una inteligencia emocional elevada. Diversos estudios han demostrado que son líderes más eficientes, pues motivan y aumentan la productividad y la eficiencia del grupo.

6. Busca tus propias estrategias.

Para conseguir una meta, necesitamos definir tus propias estrategias.

Muchas personas abandonan sus objetivos porque sus metas son demasiado altas, por lo que por ejemplo puede ser importante desglosar los objetivos en metas a corto, medio y largo plazo. Esto es clave para una correcta planificación y, además, las metas a corto y medio plazo pueden darte un extra de motivación y auto confianza para seguir adelante y lograr el objetivo final. Cada cual, el que le sea más estimulante.

7. Ponle fecha

Y claro, cuando ya has planificado el camino a seguir para conseguir las metas tanto a corto, medio o largo plazo, es momento de ponerles fecha. De esta manera te exigirás más a la hora de lograrlo, te servirá de feedback y te ayudará a seguir al pie del cañón.

8. Tómate 10 minutos cada semana para recordarte lo increíble que será lograr tus metas

Ahora que ya lo has plasmado todo en papel. Utiliza al menos 10 minutos de un día a la semana para recordarte lo que quieres y los pequeños logros que has ido consiguiendo con el tiempo. De esta manera estarás más cerca de conseguirlo.

9. Pasa a la Acción. Lleva a cabo una acción si puede ser como mínimo mensual, dependiendo de la dificultad y  sin olvidarte de la repetición.

Está  bien recordarte cada semana lo que quieres lograr, pero sin pasar de las ideas a la acción difícilmente lo lograrás.

Para llevar a cabo las actuaciones ¿Sería más fácil de conseguir si despertaras en ti una fuerza que hiciera que nada te frenara? Esta fuerza es la de tu determinación.

Tener la determinación de hacer algo es mucho más enérgico que tomar una decisión o querer algo. Significa que nada te para o que te pones el mundo por montera si hiciera falta. Por eso, no es de extrañar que los líderes, que las personas que han logrado grandes objetivos o que tienen una capacidad extraordinaria de aprender tengan una fuerte determinación.

La determinación es la fuerza que te permite conquistar sueños o afrontar situaciones difíciles. Es una fuerte decisión de continuar pase lo que pase, y que te ayuda a sentirte pleno con lo que realizas.

Que quieras algo mucho, mucho, no significa que vayas a conseguirlo. El deseo es el primer paso, pero necesita su pareja de baile: la convicción y determinación que te pone las pilas, es decir, buscarte la vida para conseguir tu sueño. En este apartado están todos los planes de acción, estrategias y pequeños trucos que puedes hacer para ser tenaz y para que el deseo no quede en castillos de arena.

Para ello, márcate mensualmente una acción y semanalmente pequeños pasos para lograrlo y cumplirlo, así como su control y repetición.

Recuerda que nuestro cerebro es plástico y sabe automatizar nuevos hábitos, pero requiere repetición. Algunos autores hablan de 21 días, incluso hay quien define siete veces nada más para hábitos sencillos. Está claro que solo hay un punto de consenso: hace falta repetir y repetir para convertir ese cambio, ese esfuerzo en algo natural. Así alcanzarás tus metas antes de lo que crees.

  1. Ten paciencia,

Ahora es el momento de tener paciencia y seguir luchando. Puede que no todo salga como has deseado a la primera, pero debes seguir peleando por eso que tanto deseas. Una de las claves del éxito es levantarte tantas veces como te has caído. En los momentos malos, piensa que es normal que no todo salga a la perfección.

Y por supuesto, para continuar el año con buen pie asumamos que aunque sigamos las 10 claves anteriores, habrá algún día en el que las actuaciones planificadas no den los resultados deseados y por tanto nos enfrentaremos a la frustración. Por ello, no suframos. Sintámoslo como algo natural y comencemos de nuevo, o intentemos nuevamente. La buena noticia es que no somos perfectos, sino sencillamente humanos con hábitos y con objetivos que requieren a veces esfuerzo y muchas otras grandes dosis de paciencia con nosotros mismos y con nuestro equipo.

Por lo tanto, espero que estés  trabajando, que te hayas puesto en marcha y si ya se te olvidaron las acciones, nunca es tarde, ponte en marcha de nuevo. Recuerda siempre que tu decides que quieres.

¿Que todos los años sean iguales? o realmente quiero cambiar y ponerme en marcha?  Para ello prioriza y márcate metas que te ayuden a tener un año mejor y que realmente te ayuden a conseguir resultados distintos. A por ello.

Te animo a que nos envíes comentarios, compartas con nosotros, sugerencias sobre tu situación actual respecto a los objetivos de este año. Gracias.

Febrero – ¿Aún te acuerdas de tus objetivos?. Por qué no logramos nuestros objetivos.

Sabías que, solo logramos el 10% de lo que nos proponemos a principios de año.

Seguro que esto de los objetivos te suena,  pero seguro que también te suena el NO cumplirlos, por ello, permiteme que te haga las siguiente preguntas antes de comenzar. ¿cumpliste al menos el 10% de los objetivos del año pasado?, ¿ cuando los defines eres realista? ¿ crees en ellos?, O tan solo los marcas para motivar y exigir a tu equipo de trabajo?.

He querido que pase enero para hablar de este tema, ya que enero es el mes en el que todos nos volvemos locos pensando en los objetivos del nuevo año, como aumentar las ventas, la facturación, la rentabilidad de la empresa, mejorar la productividad, reducir los costos, reducir reclamaciones,……. E incluso a nivel personal abarcando desde cuidarnos más, ir al gimnasio, hacer un viaje, dejar de fumar. Todos ellos son clásicos objetivos de Año nuevo, que implican nuevos hábitos, nuevas acciones, cambios….que nos cuestan un gran esfuerzo, ya que nos sacan de nuestra zona de confort, y es aquí donde reside el problema y una de las causas por la que una gran mayoría de las empresas no cumplen sus objetivos, quedandose en tan solo propósitos – deseos pero sin acciones.

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Pero ahora que ya paso enero y hemos perdido esa euforia, motivación del inicio del año, en el cual unos a otros nos contagiamos de ilusión de hacer cosas nuevas, quiero removerte de nuevo un poquito, y hacerte pensar para comprobar como lo estás llevando, e intentar ayudarte este año para que los consigas, por ello,  ¿que has hecho en enero para cumplirlos? ¿que estas haciendo en febrero? Y ¿Qué vas a hacer en los sucesivos meses?. No me digas ahora que ya ni te acuerdas, o que te acuerdas pero ese día a día no te permite dedicar ni el tiempo, ni la energía que se requiere para pensar en que hacer, en que actuaciones vas a realizar a lo largo de todo el año para alcanzar tus objetivos al final del mismo.

Recuerda que no hace falta que lo siembres todo en un solo mes, pero tampoco que no hagas nada. Se trata de ir poniendo una semillita cada mes. Si no lo haces así, con quererlo no será suficiente. Como ejemplo practico, nosotros en ocasiones nos encontramos con empresas que quieren implantar un proyecto, por ejemplo, un proyecto de mejora de gestión de reclamaciones, pero solo con quererlo, o tenerlo no va a funcionar,  si una vez implantado, no se continua  gestionando,  alimentando, analizando y se obtienen datos diariamente, es decir si no se trabaja cada día, no sirve de nada. Podremos tener el mejor sistema de gestión, pero si nosotros no nos preocupamos de el, el sistema solo no funciona. En esta vida “NADA funciona SOLO”.

Por lo tanto, a estas altura del artículo YA eres consciente, de que ¿con solo proponer los objetivos, desearlos, no es suficiente para lograrlos? y de que en caso de que tus objetivos NO se alcancen de forma reiterada, tu equipo no se los tomará en serio, trabajará desmotivado pensando desde el inicio que no se van a conseguir,  y todo ello conllevará que ni se dedique el esfuerzo, ni la energía, ni los recursos que se requieran, pudiendo incluso llegar a la frustración por perdida de confianza y credibilidad por alcanzar los objetivos. Por lo tanto ¿qué vas a hacer en  Febrero?. Si aún no empezaste, por favor, empieza YA (más vale el 80% hoy que el 100% mañana), yo me atrevería incluso a hablar de más vale un poquito hoy que todo mañana, pues el todo nunca llega. Si no haces nada llegaremos a diciembre sin cumplir objetivos y en enero comenzaremos el ritual de nuevo. Así que comienza a caminar por tu camino.

Nos podemos proponer muchas cosas, pero hay que definir que vamos a hacer para alcanzarlas. Hay que planificar las actuaciones concretas que vamos a realizar contando con tiempos precisos, tenemos que ponernos a andar, pasar a la acción, trabajar,  cambiar cosas,  tenemos que empezar a dar pequeños pasos para conseguirlo, y si vemos que nos cuesta, intentemos comenzar a practicar y aprender las  habilidades de disciplina, fuerza de voluntad y constancia, habilidades que nos ayudarán a conseguirlo.

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Solo proponernoslos-desearlo, no es suficiente para conseguirlos, debemos de cambiar hábitos, comportamientos que tenemos automáticos, y esto es algo que se nos resiste como gato panza arriba, otro ejemplo sencillo de entender es el siguiente: No es lo mismo plantearse: “Quiero alimentarme más sano entre semana”, que decir: “De lunes a jueves, voy a alimentarme con ensaladas, fruta y el viernes proteína” ¿Se nota la diferencia?.

«Una meta sin un plan es solo un deseo»y «Un plan sin acción es una perdida de tiempo- una desmotivación»

En muchas empresas existe el objetivo, pero no existe ni el plan, ni las actuaciones, por eso, cada año, en enero,  repetimos de nuevo los mismos objetivos de años anteriores, incluso más ambiciosos a pesar de no haberse cumplido ni en el 10%, y lo peor aún es que repetir  las mismas palabras mágicas “este año sí que sí..”..

Por ello, te animo a que pienses en actuaciones, y que comiences a ponerlas en funcionamiento, practicarlas pasando a la acción, Y por supuestos a medida que vayamos avanzando podemos redefinir o ajustar el objetivo a objetivos intermedios que nos ayudarán a crear o consolidar el camino. Solo de esta forma alcanzarás tus objetivos al final del año.

No existen baritas mágicas, si no te pones en marcha si no te pones a trabajar será un año más en el que no conseguirás tus metas. Y claro que no es algo fácil, ya que continuamos fallando, porque en la gran mayoría de los casos nuestros cerebros se resisten a los cambios, pero a pesar de ello todos somos capaces de cambiar si sabemos cómo, por ello en el siguiente articulo quiero daros algunas claves para ser un poco más exitosos en este año que empieza de cara a nuestros objetivos.

Te animo a que compartas con nosotros tu opinión sobre el post así como ideas de que estás haciendo para alcanzarlos, en la parte inferior donde indica responder. Gracias.