Prepárate para un futuro incierto. La importancia de medir, controlar y actuar. Parte 1

Que iba a haber una crisis a nivel mundial era algo previsible que apuntaban datos e informes económicos de diferentes sectores y países que ya se estaban preparando. Lo que no se sabía con exactitud era cuándo ocurriría (primer – segundo semestre) y menos aún su dimensión, pues no se contaba con el COVI19.

En contra de la tendencia actual de mensajes intentando crear ciertos optimismos y falsas expectativas, ocultando las verdades para no crear alarmas, ni nerviosismos  que acaban explotándonos en la cara,  en el  artículo de enero tu-eres-el-cambio-que-quieres-para-tu-empresa/,  ya vaticinábamos que este sería un año para centrarnos más en reducir costes e invertir en lo estrictamente necesario, que para pensar en crecer. Un año de cautela y posición conservadora.

En estos momentos en los que todos estamos opinando, lo más importante es que TU te crees TU propia opinión, se trata de que TU, te formules las preguntas más adecuadas para que así llegues a TU respuesta más útil y mejor.

Una de las preguntas importantes que tenemos que realizarnos para reflexionar sobre el futuro de nuestras empresas es la siguiente:   ¿cómo y qué herramientas tenemos que utilizar para controlar nuestra  gestión de manera más sólida?.

En este artículo pretendo proponeros el uso de las herramientas que consideramos claves. 

Primera Herramienta Básica.

  1. Re-definir los objetivos siendo realistas y correctos a la situación.

Ante la situación cambiante actual, la empresa tendrá que re definir objetivos realistas para este año y aplicar las medidas  de acuerdo a la situación económica del entorno y de la propia empresa.  

Segunda Herramienta Básica.

      2. Definir y analizar  indicadores como instrumento de Predicción/Prevención;

En el ámbito de la gestión de procesos se usa mucho la frase: “No se puede mejorar lo que no se puede medir”, pero aquí falta añadir medir BIEN .

A lo largo de este mes y medio cargado de indicadores del COVI19 sobre el  Nº de  nuevos contagios, el Nº de recuperados y el Nº de muertes, creo que se ha hecho más que evidente la importancia de los indicadores para saber en cada momentos como estamos, como de eficientes están siendo las medidas que se están adoptando, así como  la importancia de Medir BIEN (datos certeros y reales) y con un mismo criterio (midiendo todas las comunidades, todos los países lo mismo).

Vamos que se ha echo evidente que los indicadores conviven con nosotros, aunque muchas veces no seamos conscientes.

Pero, ¿que son los indicadores?

Los indicadores son mediciones que se hacen en los diferentes procesos de la empresa, con el fin de obtener datos que nos ayudan a  identificar con la mayor objetividad posible, en que grado las actuaciones que estamos implantando en los procesos está contribuyendo o  perjudicando a la consecución de los resultados y de los objetivos.

También deben servir para predecir lo que puede ser el futuro cercano. Los datos avisan de lo que va a ocurrir y a ningún observador se le escapan  las tendencias claras de decrecimiento  o de crecimiento.

En esta época, os recomiendo tener un permanente seguimiento, CORRECTA interpretación, análisis de los indicadores, proponer actuaciones y valorar el resultado  siendo capaz de cambiarlas lo antes posible si no son efectivas, ya que  éstos son capaces de predecir el futuro cercano si los analizamos con la precisión y el detalle necesario.

 

Mide bien, controla los datos diariamente, propón actuaciones con tu equipo y valora resultados.

¿Para que nos sirven los indicadores?

Los indicadores nos sirven para  que después de las reuniones maratonianas que tenemos, donde todos nos comprometemos a hacer actuaciones, pero donde casi nadie ni siquiera las anota y cuando salimos por la puerta ya se nos han olvidado, son la herramienta para que no se olviden, que se ejecuten y ver su eficacia.

Es decir, nos sirven para:

  1. Para Controlar. Lo que no se mide no se controla.
  2. A la hora de realizar una buena toma de decisiones, justo a tiempo.
  3. Para Dirigir y Mejorar  la empresa en el rumbo adecuado. Si no se controla no se dirige, si no se dirige no se puede mejorar.
  4. Para conocer la eficiencia de las acciones y, en sí de la empresa.
  5. Para conocer a tiempo real lo que sucede en la empresa y sobre todo, si fuese necesario reconducir las medidas antes de que sea más difícil actuar sobre un problema.

Son los que nos permiten medir los procesos, eventos o fenómenos para controlarlos. El resultado de este control son datos e información que utilizamos  para plantear y ejecutar acciones que conduzcan a la mejora.

Los indicadores son el medio, no el fin. El fin es mejorar

Pero entonces, ¿Porqué hoy todos los Españoles estamos pendientes de conocer los datos diariamente?. ¿Porque en este caso afectan a nuestra salud y economía?. ¿Porque hasta que no estamos enfermos no nos preocupamos de cuidarnos?

Y¿Porqué en nuestras empresas en muchas ocasiones no tenemos tiempo para mirarlos si la importancia es la misma?. 

Medir, y controlar la evolución de estos datos, nos ayudará a reducir la magnitud de la enfermedad y/o mortandad también de nuestra empresa, igual que ocurre con el COVI, y/o a anticiparnos cuando detectemos los primeros síntomas, antes de que sea demasiado tarde.

Si no nos anticipamos podría ocurrir que cuando los miremos ya tengamos tal grado de carga vírica, que el riesgo de mortandad sea prácticamente inevitable.

Entonces:

  • ¿Porque nuestro responsable de producción terminan el día, sin tener curiosidad de saber el Nº de ventanas que han fabricado,?, ¿los pedidos que se han retrasado y sus causas?.
  • ¿Porque el departamento técnico termina el día sin conocer el nº de presupuestos que ha dejado pendientes ese día?,
  • ¿Porque los gerentes en el mejor de los casos miramos facturación y/o ventas? pero no vemos los gastos y/o Cash flow, margen neto mensual?

Recuerda que estos, son los datos que nos van a permitir saber si estamos alcanzando los objetivos de la organización, y por tanto si el trabajo del equipo se esta realizando de una forma saludable.

Hoy más que nunca debemos mirarlos cada día, para conocer diariamente si hemos realizado nuestra labor eficientemente, si hemos ganado dinero (recuperación de contagios) o hemos perdido (aumento del número de contagiados), como ejemplo, y así al final del día saber si los recursos y actuaciones que estamos ejecutando están consiguiendo los objetivos.

Solo controlando la evolución de nuestros indicadores, así como su aproximación al objetivo sabremos si las medidas son buenas o no, en cuyo caso tendremos que cambiarlas.

También es muy importante saber que medimos y el como. Por ello, la importancia en los inicios de cualquier proyecto de diagnóstico o mejora de analizar para conocer los datos reales de partida. Estos datos nos van a permitir saber de donde partimos, como estamos,  definir objetivos a alcanzar y valorar si las actuaciones a proponer e implantar dan los resultados esperados, así como cambiarlas rápidamente si su evolución no fuese la esperada según objetivo.

Tercera Herramienta Clave

       3. Asumir responsabilidades, cada uno la suya.

Tenemos que ser responsables de nuestras propias decisiones, no se trata de que el gobiernos o cualquier institución nos ayuden y nos digas que tenemos que hacer en nuestras empresas. El gobierno nos informa y nos propone herramientas (Ertes, eres, prestamos, ayudas), pero cuidado, nunca es ha cambio de nada, no dejan de ser prestamos y/o compromisos que adoptamos con ellos, y que tenemos que devolver.  Por eso, repito que  cada uno de nosotros tenemos que ser capaces de tomar nuestras propias decisiones y asumir las responsabilidades de las  consecuencias.

Cuarta Herramienta Clave

   4. Ser pro activo.

“ ¿Piensas más de lo que actúas? Es hora de pasar a la acción”. 

Crisis,  significa cambios a todos los niveles, por ello en estas épocas sobreviven mejor aquellas empresas  capaces de entender la situación y capaces de aplicar las medidas  de acuerdo a la situación económica del entorno y de la propia empresa, lo antes posible. Es decir, aquellas empresas que son capaces de dimensionar estructuras, plantillas, reajustar costos, inversiones de forma que se anticipe y se sitúe en una mejor posición respecto a los que tarden en tomar decisiones y ejecutarlas.

Te animo a ser pro activo desde ya. No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy.

Resumen de Herramientas y Claves a desarrollar desde hoy.

  1.  Piensa en buenas preguntas, para que des respuestas útiles.
  2. Re-define objetivos realistas a la situación. En épocas de crisis, sobre todo, los financieros son muy importantes. Esto lo veremos en el próximo artículo.
  3. Asume tus responsabilidades y consigue que el resto de tu equipo asuma las suyas.
  4. Es imprescindible medir y analizar los datos diariamente porque NO se puede mejorar lo que NO se puede medir.
  5. Establecer indicadores que nos ayuden en este escenario. Sugerencia de indicadores en próximo artículo.
  6. Se pro activo. Es hora de hacer lo difícil. Es hora de pasar a la acción.Siempre tiene más oportunidades quien llega antes a las cosas.

“Tener el control y el valor suficiente de adoptar las medidas necesarias justo a tiempo marcara parte del éxito para salir de la crisis”.

Y habrá que rectificar y cambiar tantas veces como sean necesarias, sin que tiemble el pulso, sin quejas y sin esperar que sean otros los que hagan los cambios por nosotros o esperando a que cambie el situación.

Con este artículo espero que os haya creado la inquietud de definir tus indicadores vitales si aún no los tienes, así como de mirarlos cada día, si tienes alguna opinión distinta me encantaría leerla en los comentarios, ya que agradezco mucho vuestra participación.

Os espero en el siguiente artículo:

Prepárate para un futuro incierto. Indicadores vitales. Parte 2

Una Crisis Más. ¿Estás lo suficientemente preparado? Un poco de historia.

Queridos amigos, hola de nuevo después de tantos meses. Lo primero espero y deseo que  lo importante que en estos momentos es la salud vuestra y la de vuestros seres queridos esté bien, para después pasar a preocuparnos de lo urgente que es nuestra empresa y economía. Si estamos sanos tendremos capacidad de construir nuestro futuro.

Estos días de confinamiento los estoy dedicando a pensar y a escribir,  así que de nuevo tendremos una batería de artículos en los cuales pretendo compartir con vosotros ideas  contrastadas con datos de fuentes certeras, con la intención de que puedan  ayudaros  a Pensar y a sacar vuestras propias y mejores conclusiones para poder decidir y visualizar “El mejor rumbo en este nuevo viaje al que nos estamos enfrentando cada una de nuestras empresas”.dentro de esta situación tan complicada que estamos viviendo.

Aún recordamos el 2008, tan solo han pasado 11 años y de nuevo estamos inmersos en una nueva crisis.  La anterior fue muy muy dura para nuestro sector,  nos golpeó de llenó y paró el sector en seco,  a diferencia de esta del 2020 que ha parado a todos los sectores.

Pero ¿Cómo afectará esta crisis a España?.

Esto va a ser difícil de saber, pero  para eso vamos a repasar de nuevo un poco de historia, y por supuesto indicadores que son datos que nos pueden ayudar a  recordar donde estuvimos, donde estamos, prever y determinar un poco mejor la evolución del futuro próximo que nos espera.

En ocasiones, dar datos malos (no en la linea de lo esperado o deseado) es complicado al haber una  tendencia social (de empresas, políticos, familias) de aparentar que todo va bien, que estamos estupendos,  lo cual contribuye a  enmascarar y/o falsear los datos, por consiguiente la realidad y a no concienciar a todo el equipo de la situación real.

Para mi eso es un error. Los valores más importantes son la transparencia y la humildad para reconocer lo bueno y lo malo. No se trata de ser pesimistas, pero si realistas, no se trata de dar discursos motivadores, sino se trata de generar acción, acciones, comportamientos en  las personas, en nuestros equipos, en la dirección correcta, con las medidas y precauciones necesarias para salir lo antes posible de esta crisis.

Dar datos malos se considera pesimismo, yo lo considero transparencia y realismo.

Que no nos gusten esos datos, es otra historia, pero son los que son y tenemos que conocerlos, y cuanto antes mejor. Al igual que tenemos que controlar semanalmente, mensualmente y anualmente nuestros indicadores de gestión para conocer los datos cuando se nos desvíen tomando decisiones justo a tiempo. Yo os animaría en estas circunstancias a mirarlos diariamente.

Lo importante es reconocer los datos, sean buenos o malos y  siempre  abordarlos con actuaciones desde un lado optimista, previo a encontramos en una situación crítica.

Similitudes de la crisis del 2008 y del 2020

Comencemos con la historia,  la recesión económica de 2008 y la del 2020 son distintas, principalmente porque la gran Recesión de 2008 fue financiera, en un momento con un elevadisimo nivel de endeudamiento de empresas y hogares mientras que la de 2020, es una crisis provocada por el parón repentino de la economía para hacer frente a la emergencia sanitaria.

A pesar de ello, las consecuencias serán similares. En el 2008 los endeudamientos dieron lugar a la bancarrota de muchas empresas endeudadas, así como a problemas de impagos. Ahora las empresas y familias están menos endeudadas pero con el parón, la deuda crecerá y llegaremos a encontrarnos en un punto muy similar donde seguramente vuelva a haber bajadas de consumos y problemas de impagos.

¿Cómo afectó la crisis del 2008 al cierre de las empresas?. Y ¿Cómo crees que afectará esta del 2020?

Respecto al número de empresas, en el periodo de 2008 hasta el 2014 el número de empresas en España decreció en un 9% pasando de 3,4  a 3,1 millones. Muchas de ellas fueron incapaces de soportar la fuerte recesión que existía en la economía española. Volviendo a recuperarse desde este año 2014

Nº de Empresas por año 2008 – 2018. Fuente INE

El mayor número de empresas que cerraron fueron del sector de la construcción y de nuestro sector.  Sin embargo, el resto de sectores a penas se vieron afectados. Como mencioné en el articula anterior fue el sector  de la construcción el gran protagonista, donde de los 85.000 millones de PIB perdidos 61.000 fueron de este sector que se recuperó muy poco por lo que está vez nuestro sector parte más pequeño, ya que la demanda no se llegó a recuperar.

Sin embargo, el sector servicios Hoteles, viajes, restaurantes, aeronáutica que representa casi el 70% de PIB  de nuestra economía no se vio afectado en el 2008 y en esta crisis todo pinta que va a ser el mas afectado por ser el que más tarde se reactive.

Mi pregunta es, ¿Pensáis que esta será similar o que cerrarán muchas más empresas? La respuesta parece obvia, cerraran muchas más empresas, pues esta crisis está afectando a todos los sectores excepto alimentación, farmacéutico y tecnológico.

Ahora vamos a ver que pasó con el PIB

¿Cómo afectó al PIB? ¿Cómo afectará esta al  PIB?

Respecto al producto interior bruto fue creciendo hasta el inicio de la crisis en el 2007, a partir de entonces el PIB cae siendo del año 2008 a 2009 una caída del 3,6% la mayor caída experimentada y volviendo a crecer a partir del 2014 hasta el 2015 donde la tendencia era de decrecimiento moderado.

Pero Ojo el FMI prevee una caída del 8% y el Banco de España prevee una caída del 13% para el 2020, muy superior a la caída de la crisis del 2008, recordad 3,6%

Esto significa que la actividad económica del país caerá en ese porcentaje

Cada mes de actividad parada en España se calcula que supone una pérdida de 80.000 millones (casi la perdida del año 2008) por lo que el cierre de dos meses de la actividad en España supondrán 160.000 millones de pérdida de ingresos. Esto puede provocar un dominó gigantesco de impagos que se lleve por delante la vida de decenas de miles de empresas y una reducción de dinero al estado y aumento de deuda.

¿Cómo afectó al paro? ¿Cómo afectará esta crisis al  Paro?

A partir del 2008 el número de parados aumento de forma exponencial hasta el año 2013 pasando en el 2008 de poco mas de 2,5 millones a 6 millones, un 27% de paro en el 2013 números altísimos para un país. De esto hace tan solo 7 años.

Mientras que en la primavera del 2007, España marcaba un mínimo histórico de desempleo, un 7,95% .

¿Como afectará la crisis a nuestro sector?

En la anterior crisis en el caso de nuestro sector,  el parón en seco de la obra nueva, la bajada de consumo y los altos niveles de impagos, provocó el cierre de numerosas  empresas.  Las empresas mayoritariamente de nuestro sector, se vieron obligadas a reducirse y ajustarse a  mínimos, mucha gente fue al paro, pero nos sirvió para ponernos las pilas, y hacer parte de los deberes a nivel mejora de gestión y competitividad, que el boom no ayudó a realizar, en gran medida por no haber necesidad.

Hoy nuestras empresas son mucho más profesionales, están mucho más preparadas, optimizadas,   y acostumbradas a cambiar. Por ello, creo que el impacto para nuestro sector no será como en la otra crisis, donde en un solo año, del año 2008 al 2009 el volumen de la vivienda nueva que se finalizó cayó un 59% y en dos años del 2008 al 2010 cayó en un 140%. En el  gráfico inferior también podemos ver que el desplome en 7 año fue total y que la recuperación ha sido muy lenta desde el 2014, año en el que comenzó a recuperar muy poco a poco,  mientras que la rehabilitación se mantuvo en sus rátios.

Es muy probable  que en esta ocasión la rehabilitación se resienta un poquito, ya que la crisis va a afectar a todos los sectores, y por consiguiente nos enfrentaremos a un mayor cierre de empresas que será inevitable (sobre todo de otros sectores, que la otra crisis, no les afecto), con un aumento de nuevo del número de parados y por consiguiente con un menor consumo en todos los sectores, pero aunque nuestro sector se resentirá será menos que en la crisis anterior, pues partimos de un sector ajustado donde ha habido una recuperación muy lenta y pequeña,  lo cual podéis apreciar en el gráfico, donde  el año 2019 terminó con unos  niveles de recuperación del 12% respecto a los mejores años (2006 para el Nº de viviendas iniciadas y 2007 para el Nº de viviendas finalizadas).

Está Claro que bajará el consumo y tendremos que seguir trabajando mucho en seguir mejorando y ser más competitivos pero partimos de una situación mucho más ajustada que la vez anterior y con una mentalidad y unos hábitos mucho más fuertes para superar esta crisis. Además, podría ser que la rehabilitación se resienta muy poco, pues la gente va a dar más valor a sus casas, a su hogar, podría haber cambios a casas con terrazas, jardines, donde la gente tuviese que rehabilitar y en toda crisis, la gente con dinero invierte de nuevo buscando gangas.

Por otro lado, la obra nueva que está ajustada no tendría porque parar. Lo que si habrá de nuevo es una competencia brutal dentro del propio sector, que espero no afecte a más bajada de precios ya que están muy muy ajustados dentro de empresas muy muy eficientes.

Además lo más importante es que sabemos que toda crisis pasa y se sale de ella, como lo hicimos en la anterior.

Aunque hay mucha incertidumbre sobre su desenlace, el ritmo de la recuperación dependerá a su vez del ritmo al que se levanten las medidas de contención, de no recaer en el aumento de número de contagios  y de que la sociedad quite el miedo aplicando el sentido común.

Sin más, espero que os haya aportado una visión general de lo que fuimos y en qué punto estamos para recibir una nueva crisis, y si ha sido así o si tienes alguna opinión distinta me encantaría leerla en los comentarios, ya que agradezco mucho vuestra participación.

Os espero en el siguiente artículo:

“Prepárate para un futuro incierto. La importancia de medir, controlar y actuar. Parte 1”

TU ERES EL CAMBIO QUE QUIERES PARA TU EMPRESA.

Lo primero, feliz año a todos. Espero que ya hayáis planteado los objetivos para este 2020. Eso es lo bueno y lo malo de los inicios del año, por muy bueno que se haya dado el año pasado, ya no cuenta, tenemos que comenzar de nuevo trabajando muy muy duro, con mucha ilusión y con nuevas ideas para poder conseguir otro año igual o mejor al anterior. Así que aprovecho para compartir con vosotros un artículo, que nos han editado nuestros amigos de Novoperfil en su revista 30 años impulsando el cerramiento del mañana.

La crisis del 2008 desató un seísmo en la economía global y en nuestro sector que ha durado un poquito más de una década.  Afortunadamente, desde entonces las cosas han cambiado y mejorado mucho en nuestro sector.

HOY, después de 11 años, la calidad de las ventanas ha aumentado mucho, los precios han bajado mucho y afortunadamente desde entonces, puedo afirmar que tenemos empresas mucho más profesionales, productivas, eficientes, preparadas y con un mayor control y seguimiento sobre el rendimiento de sus resultados que antes del 2008.

Esto ha provocado que las empresas que no apuesten por ser cada día más productividad, no lo van a tener fácil ya que no van a poder competir con las empresas que actualmente se han afianzado.

Pero como me gusta mucho la analítica de datos, voy a aprovechar para aportar unos pequeños datos e información, que nos ayuden a comprender mejor en que baso mi opinión, así como refrescar la memoria para tenerlo presente en un presente y futuro próximo.

Las consecuencias de la crisis.

¿Quién sufrió más con la crisis? Inevitablemente, nuestro sector,  por ser tremendamente volátil y cuando hablo de nuestro sector me refiero a fábricas de ventanas, perfiles, herrajes, cajones de persianas, todo lo que rodea el mundo apasionado de las ventanas. Hasta aquí creo que no estoy descubriendo nada que no sepamos.

¿Pero por qué sufrió tanto el sector?. Porque la construcción fue la gran beneficiada del gran  boom económico entre  2002 y 2008 e inevitablemente, también la  principal protagonista de la crisis. La construcción fue la que incidió de manera más enérgica en nuestro sector, porque en ese momento allí se encontraba una gran parte de nuestros clientes, la obra nueva que necesitaba del suministro de nuestras ventanas, y en segundo lugar la crisis del sector industrial, donde podemos situar a nuestras fábricas de ventanas, perfiles, herrajes…..

Ambos fueron los más afectados, y de los 85.000 millones de PIB perdidos durante la crisis, 61.000 millones correspondieron a la construcción, y 23.000 millones a la industria.

¿Cómo ha evolucionado nuestro sector desde entonces?

En los inicios, la gran mayoría de las empresas, justificaban la crisis y la dificultad para reactivar la economía, debido mayoritariamente a la bajada de la demanda interna, del consumo, así como de la actividad constructora.

Pero, bajo mi punto de vista, más allá de estas causas creo que hay que sumar que la crisis nos golpeó con un gran número de empresas echas a sí mismas, acomodadas dentro de un sistema de gestión de toda una vida obsoleto, muy poco productivo, con personal de baja cualificación y con poco interés por cambiar, evolucionar e invertir en procesos más eficientes y productivos, ya que previo a la recesión, los altos márgenes absorbían las ineficiencias de las empresas, ocultando la realidad de unas compañías  con niveles de productividad y competitividad muy bajos, con una  débil y deficiente gestión, no preparadas para poder ajustar su producción a una nueva realidad de menor demanda.

Eran los elevados márgenes los que permitían que el obsoleto modelo les funcionase para tener siempre dinero en el cajón al final de mes, como escuche en más de una ocasión.  Empresarios que aunque les explicases que podrían ganar más mejorando sus procesos y reduciendo sus costos, no les importaba, ni se les pasaba por la cabeza,  ni les interesaba, me atrevo a decir que desconocían de qué se trataba.

En esa época les ofrecíamos algo que no podían ver ni entender, algo que se lo tenían que creer y no lo necesitaban. Yo solo pensaba en lo mal que me explicaba, prefiriendo invertir en aquello que se veía, que se palpaba como son grandes coches, naves, máquinas……

Hoy, recuerdo perfectamente cómo  las empresas cuyos dueños me hicieron esos comentarios y  ya no están, pues no han podido competir. La bajada de consumo, ocasionó el aumento de la competencia y una gran mayoría de las empresas bajaron los precios, sin buscar una diferenciación de producto y/o servicio que les ayudase a mantener los precios, y/o trabajar en conseguir procesos productivos más eficientes que permitiesen reducir sus costos.

Eran empresas que basaron la reducción del precio  únicamente en negociar y/o exigir la bajada de precio al proveedor y reducir su margen directo. Analizaban el presupuesto de la competencia y presupuestaban de nuevo siempre por debajo, pero sin un verdadero conocimiento de sus costos de proceso para saber hasta donde ellos podían bajar y cuanto podían mejorar.

Esto causó el deterioro y  una muerte anunciada de muchas de las empresas de nuestro sector que no supieron adaptarse a unos cambios que pedían a gritos que TENÍAMOS QUE SER MÁS EFICIENTES Y PRODUCTIVOS, para lo cual teníamos que mejorar nuestros procesos productivos para reducir nuestros costos y poder competir con aquellas empresas que sí que podían permitirse bajar los precios porque trabajan cada día en reducir sus costos productivos, con lo cual sus márgenes se reducían en menor proporción que las empresas que solo reducían en margen.

Este parámetro de productividad y competitividad entendida como la relación que existe entre los recursos que una empresa invierte en su operación y los beneficios que obtiene de la misma junto con tener un equipo con  el coraje y la capacidad de tomar decisiones efectivas y rápidas ante cualquier situación, serán los motores para que nuestra empresa pueda crecer, ser excelente e iniciar el camino de la recuperación y del crecimiento y/o incluso beneficiarse ante acontecimiento inestables de crisis.

Por consiguiente,  hoy después de un poquito más de una década me atrevo a decir bien en alto que nos encontramos con un sector formado por un mayor número de empresas muchísimo más profesionales, cualificadas, con mayor capacidad de reacción a los cambios, entrenadas (con mayor músculo), competitivas,  productivas, flexibles y modernas respecto a sus procesos de gestión y equipos ya que han tenido que desenvolverse, en un escenario de creciente presión competitiva, que las ha obligado a desarrollar la creatividad y crear sus propias estrategias para reducir sus costos a los necesarios para cubrir la demanda permitiendo conseguir resultados efectivos y rentabilidad que hoy evidencian con éxito la solidez de su modelo de gestión.

Empresas fortalecidas para  perdurar en el tiempo, con cualidades como la disciplina, el esfuerzo, el trabajo duro, tesón y constancia que se continúan entrenando incluso en los buenos tiempos…….y se lo ponen difícil a las de nueva creación. Empresas excelentes reconocidas en el sector por su buen hacer, que cuando lean este artículo se reconocerán. Sabrán que estoy pensando en ellas.

Una época con aspectos negativos y positivos.

Durante estos años, lógicamente he podido percibir dinámicas y actitudes que bajo mi humilde opinión he interpretado como negativas y positivas dentro de nuestro sector.

Desde el punto de vista negativo, varios años después del comienzo de la crisis, 2010- 2011 fueron años muy duros pues fue el comienzo en el que las empresas se comenzaron a descapitalizar y entraron en pánico. Aún recuerdo a empresarios contándome sus problemas y a mi cerrándoseme el estómago literalmente, pues no podía ayudarles. En momentos buenos que podían invertir, no nos atendieron y en esos momento, ya  era demasiado tarde. No había ni ventas, ni dinero para poder reducir costos adaptando la empresa a la estructura que se requería acorde a las ventas.

Pero como dice el refrán en momentos de crisis algunos lloran y otros venden pañuelos. Nosotros, ante la dificultad de conseguir nuevos proyectos en España, decidimos comenzar a vender nuestros pañuelos (realizar nuestros proyectos), en otros países fuera de España, donde como nadie es profeta en su tierra, nos acogieron, escucharon y comprendieron nuestro trabajo mucho mejor de lo esperado y comenzamos nuestros primer proyecto en Costa Rica, seguido de varios en Brasil, Panamá, Mexico, Chile, Perú……….

Otro punto que quiero remarcar como muy negativo, pues es una de las principales barreras para el desarrollo y crecimiento de las empresas y que está especialmente arraigado en nuestro país, es el relacionado con una cultura de oposición al cambio, la cual hay que trabajarla desde las gerencias, dueños y resto de responsables.

En un gran porcentaje de proyectos, la oposición al cambio que nos hemos encontrado es brutal, ocasionada principalmente por la falta de buenos líderes que asuman sus responsabilidades, que entiendan que son gestores que están al servicio de su personal a cargo para que cada día sean más eficientes y productivos.

La gran mayoría de los responsables más que gestores son trabajadores que operan, acomodados en unos métodos de toda una vida y donde sacarlos de la zona de confort es algo que nos ha costado mucho, posiblemente por miedos, prepotencias, falta de formación y ganas de trabajar. Siempre tiene que cambiar el de al lado, si estamos en producción la culpa es de ventas, oficina técnica….si hablamos con ventas, es de producción……. pero cuando me toca a mí cambiar,  uffff, siempre tiene que cambiar el de al lado.

No acabamos de entender que estamos en un mundo que cambia cada día, que hay que intentarlo, que los cambios no son un problema sino una oportunidad donde tenemos que aprender a tomar decisiones, en caso contrario demostraremos una nula capacidad de liderazgo.

Como positivas remarcaríamos.

  1. Orgullo de las empresas con las que hemos podido colaborar y que hoy, muchas de ellas, son un referente de buena gestión, servicio y crecimiento. Empresas que hoy son reconocidas en el sector por ser empresas saludables y excelentes, que han integrado el concepto de mejora continua, competitividad, productividad y diferenciación NO como una estrategia SINO como una razón de ser.
  2. Gran aumento de las empresas con aptitud positiva y abiertas a experimentar cambios, nuevos métodos y metodologías.
  3. Que países como Centroamérica, Sudamérica, México, a pesar de las distancias, hayan confiado en nuestro trabajo y nos hayan brindado la oportunidad de poder trabajar junto a ellos sin que hubiese una crisis por delante, cuando en España muy poquitos entendieron y confiaron en nuestro trabajo cuando las cosas les iban bien.
  4. Estamos enormemente agradecidos a todas las empresas tanto Españolas como extranjeras que tan generosamente nos han brindado la oportunidad de colaborar, abriéndonos sus puertas y ventanas, sus procesos, por su confianza y amistad.

Oportunidades de futuro en el mundo de la ventana y el cerramiento

No me gusta pensar en el futuro. Todo cambia de hoy para mañana por lo que llevo ya un tiempo que solo pienso, a un año.

Hace años, los planes estratégicos eran a 10 años, luego pasaron a realizarse a 5 años. Hoy considero que realizarlos a más de uno-dos  años es perder el tiempo y energías en algo que sabes que vas a tener que modificar, pues la velocidad de los cambios es vertiginosa.

Por ello, quiero incidir en que debemos de conservar la memoria, en que continuemos aplicando lo que aprendimos para no volver a caer en lo mismo que aconteció previo a la crisis.

Tenemos el problema de contagiarnos por comentarios tanto en positivo como en negativo y de movernos a hacer lo que hacen los demás, a lo que hace mi competencia, sin realmente pararnos a analizar datos de nuestra situación para valorar lo que YO NECESITO Y/O PUEDO HACER.

¿Y  porque digo esto? Por lo que llevo observando durante los dos últimos años, en una gran mayoría de fábricas de ventanas.

Cuando escuchamos que la economía va mejor nos contagiamos y comenzamos a invertir de nuevo como locos, sin tener en cuenta puntos, que me gustaría recordar y compartir tan solo para que seamos cuidadosos y un poquito más conservadores, por lo que pueda ocurrir:

  • Observar la ECONOMÍA MUNDIAL. Once años después, la economía mundial aún arrastra desequilibrios dejados por la crisis financiera. Todavía no nos hemos recuperado del nivel de empleo anterior a ella y las desigualdades se han acrecentado.
  • La globalización trae MAS Y NUEVOS competidores. Los países emergentes como Asia  han sabido aprovechar la oportunidad promoviendo hábilmente su gran poder exportador, ganando terreno y peso y generando más confianza en sus políticas económicas, algo evidente en el caso de China que por sus exportaciones está dañando seriamente nuestras empresas del textil, cuero, calzado, equipos informáticos y electrónicos, que difícilmente pueden competir  y algunas están implantándose  en estos países con el consiguiente desempleo en España.
  • Mientras estos países en desarrollo están invirtiendo debido a su crecimiento, en contrapartida las tasas de inversión en la mayoría de los países desarrollados han bajado mucho, por lo que estos datos nos sugieren que las fuentes de crecimiento y competitividad están ahora en Asia y en nuestro país se debilitan.
  • Las políticas proteccionistas, como las defendidas por el actúal presidente de Estados Unidos, Donald Trump, provocan que la industria esté atravesando un mal momento como consecuencia de  los aranceles mundiales.
  • Inestabilidad política y económica mundial. En España hemos estado un montón de meses sin gobierno, protestas en Cataluña,  situación del Brexit, escribiendo el artículo me encuentraba trabajando en Chile y en dos días la situación cambió 360º con revueltas, saqueos……En resumen, vivimos un momento de gran inestabilidad mundial.
  • El optimismo de las empresas españolas está desapareciendo, debido a todo lo anterior. Comienzan a percibirse señales de agotamiento, por desaceleración en la economía.
  • Desaceleración de la industria automovilística que es uno de los grandes motores de la economía Española. La crisis del diésel, unida a los aranceles internacionales comienza a pasar factura a la industria automovilística.
  • Si las noticias no son halagüeñas, el consumo de los hogares se ralentizará, como ya ocurrió. Las familias dejarán de comprar productos de consumo duradero como en nuestro caso son las ventanas hasta que vuelva a recuperarse la confianza.
  • Por otro lado, las familias ante otra crisis están más descapitalizadas. Sus ahorros han descendido, lo que puede ocasionar mayor bajada de consumo por estar debilitadas.

 Con estos puntos no quiero ser pesimista, pero si observadora de una realidad latente que tenemos que conocer, valorar y  tener muy en cuenta para una mejor toma de decisiones a un corto y  medio plazo, que nos ayude a  reflexionar detenidamente sobre nuestras debilidades, trabajando desde ya en cambiarlas a oportunidades.

Sin embargo, a pesar de la información que he aportado, hoy a de tranquilizarnos que las empresas son más fuertes que hace 11 años, por lo que  me atrevo a decir que nuestro sector hoy y en un futuro inmediato continuará teniendo oportunidades a pesar de lo que pueda ocurrir, si desde hoy continuamos trabajando en:

  • HACER MÁS CON MENOS. Para mejorar la productividad de una empresa no siempre es necesaria una gran inversión por lo que si no son necesarias son tiempos de continuar reduciendo costos más que de invertir.
  • TENER LIDERES que guíen los cambios en la buena y correcta dirección y que nos ayuden a cambiar la cultura de la empresa, sin oposiciones al cambio.
  • ANALIZAR detenidamente nuestras debilidades para trabajar reduciéndolas y conociendo nuestras oportunidades.
  • TENER LA CAPACIDAD DE TOMAR DECISIONES DIARIAS E IMPLANTARLAS de forma INMEDIATA, ante los cambios tan significativos que acontecen diariamente, como nuevas tendencias de compra,  mercados emergentes, nuevos competidores, normativas……..
  • MEJORAR, mejorar y mejorar cada día, pues los competidores y exigencias de nuestros clientes cada día van a ser mayores.
  • Usar y aplicar la creatividad, buscando la diferenciación a las nuevas demandas.

Como diría Krugman, ‘’la productividad no lo es todo, pero a largo plazo lo es casi todo‘’ (Krugman, 1990).

No quiero terminar esta entrada, sin antes Felicitar a Novoperfil. FELIZ 30.

https://www.interempresas.net/Cerramientos_y_ventanas/Articulos/259433-Tu-eres-el-cambio-que-quieres-para-tu-empresa.html

 

Por un año donde seas el ejemplo del cambio que quieres para el 2019. Felices Fiestas

El año pasado le despedimos cargado de muchos retos, batallas, trabajo duro, cambios, esfuerzo e ilusiones compartidas, sin desistir, con determinación, esperanza en el futuro y seguros que este 2018 sería un gran año.

A estas alturas, podemos gritar a los cuatro vientos que así se ha cumplido,  un año donde habéis seguido consiguiendo grandes progresos y crecimientos, y por ello  volvemos a estar contentos, orgullos y satisfechos de todos vosotros, clientes y amigos.

Una vez más queremos brindar  y agradecer  la  oportunidad y la confianza que nos seguís ofreciendo  cada año, de continuar  superando nuevos retos empresariales juntos, emprendiendo el camino hacia la innovación en procesos cada vez más ágiles y flexible y construyendo equipos unidos que se mueven hacia el éxito, el alto rendimiento y el reconocimiento en el sector por el alto grado de profesionalidad.

Brindemos por otro año lleno de salud y éxitos, donde seas el promotor y ejemplo del cambio que quieres ver para el 2019.

LA IMPORTANCIA DE PLANIFICAR LA DEMANDA

(Todo lo que necesitas saber, para gestionar mejor tus recursos productivos, ante una entrada de ventanas como una montaña rusa).

De un tiempo a esta parte, más frecuentemente desde el inicio de la crisis, cada vez que vamos a una empresa se repite la misma canción: “las ventas son cada vez más inestables, con más incertidumbre, con mayores picos mensuales en las ventas, lo mismo estamos arriba sin dar abasto que abajo y parados”, esta situación, hace más difícil la gestión de los recursos en la producción para ser más eficientes, competitivos y no penalizar ni  los plazos de entrega, ni la rentabilidad de la empresa.

Incluso los proveedores de automoción de primeros niveles, donde eran habituales las semanas “confirmadas en firme”, por parte de los clientes, se han visto obligados a modificar sus sistemas, ya que la información más allá del “hoy” o “mañana” pierde consistencia, fiabilidad y credibilidad.

Sabemos que, “prever” es complicado y, si fuéramos capaces de adivinar demandas, tendríamos cola de propuestas de trabajo en todas las empresas existentes, pero a pesar de que sea difícil, no es imposible, siendo nuestro deber, controlar y trabajar sabiendo cuál es nuestra demanda exacta cada día, para diariamente tomar las decisiones oportunas que nos permitan gestionar nuestros recursos de la forma más eficiente. Si conseguimos esto, ya estaremos marcando una clara diferencia con la competencia.

Por ser este conocimiento vital, básico y fundamental, para poder trabajar en la mejora y eficiencia de los procesos de operaciones, nuestra primera pregunta previo a iniciar un proyecto es, ¿Conoces el número de ventanas que vendes al día?, ¿a la semana?, ¿Conoces el número de ventanas que tienes que fabricar cada día?. ¿Y si las conoces, eres capaz de fabricarlas?.

Con mayor frecuencia de la que nos gustaría, continuamos encontrándonos  ciertas dudas y falta de control sobre el conocimiento real de las ventas, de la demanda y/o de las necesidades de producción diarias, sin ni siquiera disponer de registros históricos, y siendo en estos casos la respuesta más habitual que recibimos, PUES DEPENDE O ES QUE.

DEPENDEES QUE  TODO LO QUE YO FABRICO ES ESPECIAL, DIFERENTE Y MUY COMPLICADO son las dos contestaciones más repetitivas, ya que se tratan de las dos respuestas más fáciles para intentar argumentar la falta de conocimiento y/o control, o para intentar refugiarse y/o justificar las ineficiencias.

Desde los inicios de la crisis, año 2008, acompañado de la parada de la obra nueva y por tanto de la reducción de grandes constructoras y de los pedidos fáciles y grandes compuestos por muchísimas unidades de ventanas por pedido,  prácticamente todas las fábricas de ventanas que sobrevivieron, tuvieron que adaptarse, reconvertirse y aprender a vender, gestionar y fabricar al único mercado que sobrevivió, el de la distribución: reformistas, decoradores, tiendas, albañiles, particulares… pasaron a ser nuestros clientes, los cuales demandaban pedidos mucho más pequeños, compuestos por 2, 6, 8 ventanitas por pedido, y además necesitaban que fuesen suministrados rápidamente, con toda la complejidad que este cambio supuso en la gestión de las empresas.

Hoy en día,  después de 10 años de la crisis, me cuesta creer que a estas alturas, aún nos encontremos con  empresas que continúen pensando que su producción por el mero echo de haber cambiado, al igual que le ha ocurrido al resto de empresas, sea complicada, que es especial y que no se den cuenta, de que la diferencia es que sus competidores han sabido ver y aprovechar las oportunidades,  trabajando mucho y muy duro por controlar y mejorar sus procesos productivos, rompiéndose la cabeza por hacerlos más sencillos, rápidos, flexibles, ágiles y eficientes, para conseguir ofrecer el mejor producto y servicio al menor precio.

Si alguno continua pensando esto, os invito a que realmente recapacitéis, y hagáis un buen examen de conciencia y os preguntéis si de verdad lo que os diferencia es que vuestras ventanas son especiales, o que vuestra visión, mentalidad y capacidad de adaptarse al cambio es menor a la de vuestra competencia.

Pero continuemos con el objetivo de este artículo, conocer nuestra demanda.

Sin tener alguna referencia de los volúmenes habituales que vendemos y por consiguiente que tenemos que fabricar, ¿cómo somos capaces de planificar?,¿de gestionar nuestros recursos productivos de la forma más eficiente?, ¿de ser competitivos? ¿de cumplir los plazos de entrega? ¿de dar servicio y satisfacción a nuestros clientes?. En definitiva de ¿seguir ganando dinero?.

Si conozco mi demanda puedo obtener un mayor rendimiento de mis recursos productivos

Empresas que DESCONOCEN la Demanda. LO PEOR

Las empresas, que desconocen el número de ventanas que tienen que fabricar diariamente, porque desconocen el número de ventanas que han vendido, tienen que prever y predecir el futuro, así como sus stocks, todos los días para dar el servicio adecuado a sus clientes.

Las empresas que desconocen su demanda, por lo general compiten mucho peor pues  fallan en lo básico, el servicio y el costos, ya que ni llegan a tiempo, ni producen al mejor precio. ¿Y porque digo que fallan en lo básico?

Al desconocer lo que tienen que fabricar, desconocen la cantidad exacta de materiales que van a utilizar (perfiles, herrajes, persianas, vidrios……), así como  el momento exacto para hacer el pedido de materiales y que llegue justo a tiempo pudiendo provocarse dos escenario no deseados como son:

  1. Fallos en el servicio a nuestros clientes por ruptura de stocks, siendo al final todo urgente y comenzando a fabricar ventanas sin materiales con todo lo que esto conlleva respecto a aumentos de costes, incumplimientos de plazos de entrega, en definitiva insatisfacción de los clientes.
  2. O por el contrario, stocks excesivos, debidos a una sobre producción o compra por encima de las necesidades, ya sea porque la demanda ha sido inferior, o porque hemos ido más allá de lo que nos hacía falta, para abaratar (supuestamente) los costes de producción o las compras, con el consiguiente problema de disponer de dinero paralizado por los altos stocks (uso inadecuado de recursos económicos y por consiguiente una reducción de liquidez y recursos financieros de la compañía).

Conocer la demanda y aplicar el Sistema pull, la mejor medicina para gestionar más eficientemente la variabilidad en el volumen de entrada de ventas.

Las empresas que trabajan conociendo y controlando su demanda diariamente,  tienen un “tesoro” entre sus manos.

Si conozco mi demanda puedo, dimensionarme de manera más correcta y ajustada, sacando un mayor rendimiento de mis recursos productivos al poder anticiparme y organizarlos de manera más correcta, pidiendo los materiales justo a tiempo, a un menor costo (sin necesidad de tanto stock)…..agrupando sistemas/series similares, y generando lotes del tamaño que me resulte más adecuado según mis volúmenes de ventas, etc.

Sin embargo, conocer mi demanda, mi volumen de ventas, no es suficientes, es tan solo el primer paso. Por ello, hay empresas que a pesar de conocerla,  por su falta de rigor, por su desconocimiento de herramientas de gestión productivas, por su tozudez de seguir utilizando modelos “push(corta-corta; mecaniza-mecaniza; suelda- suelda…..), que sólo conducen a la utilización inadecuada de los recursos económicos de la empresa y a la reducción de la liquidez en la tesorería de la compañía, continúan sin obtener los rendimientos y rentabilidad que desean.

Un sistema productivo y logístico flexible.

Para este devenir diario, no hay más solución que la rapidez de acción, en acometer cualquier tipo de cambio que se produzca entre lo previsto y la realidad, que haberlo, lo hay. El cambio de paradigma que las dinámicas del “Lean” nos enseña es que es más importante saber dominar la capacidad de nuestros procesos y operaciones, que “acertar la lotería” de la demanda, muy complejo en nuestro sector.

El Lean Window PERSO (y todas las herramientas  que se derivan de el: Mejora Continua, Kaizen, Sistema “Pull Flow System”), debería aplicarse desde la aceptación de un pedido en la empresa. Las previsiones deberían servir solamente para dimensionarnos a nivel genérico y agregado pero no convertirse en la base de mi planificación, del día a día.

Por lo tanto, nuestro sistema productivo debe ser lo suficientemente flexible para reaccionar ante las ventas actuales tanto a la baja como a la alta.

Para ello, necesitamos disponer de un sistema productivo sin producto intermedio que sea lo suficientemente rápido para empezar y acabar el pedido en el plazo necesario, ganando dinero en el proceso. Este sistema de producción es el sistema Pull, un sistema que pretende darle la vuelta a todo el proceso, permitiendo en cada etapa producir únicamente lo que su cliente (interno o externo) consume. Algo parecido a los cafés que pedimos en una cafetería, que solo se fabrican cuando los necesitamos.

La demanda está en la calle, en el mercado, en el cerebro de los clientes. Por tanto, lo único que nos salvará, será convertir a nuestras empresas en una organización de alto rendimiento, con el foco puesto en los clientes, en la flexibilidad y en la rapidez.

 

 

¿Sabemos ver el MUDA? Ponte las gafas de las Oportunidades.

El Lean es una forma diferente de pensar sobre cómo hacer negocios. Es descrito como una profunda revolución de la forma de gestión, que fue iniciada por el Sistema de producción Toyota (SPT) teniendo como propósito principal eliminar, a través de actividades de mejora continua, los desperdicios dentro de la compañía.

El  objetivo de este Post, es ayudaros a desarrollar la capacidad para que podáis identificar los principales desperdicios que existen en vuestra organización, los cuales son grandísimas oportunidades de mejora que tenéis dentro de vuestras empresas.

Pretendo que sirva para que seáis capaces de analizar vuestros problemas, vuestras inquietudes, bajo otro punto de vista, ya que quien no analiza sus problemas, quien NO reflexiona sobre ellos, propone SOLUCIONES y además las IMPLANTA Y EJECUTA no resolverá nunca el problema.

John Gardner, considerado como uno de los padres de la psicología de liderazgo moderno, decía que:

La mayoría de las organizaciones enfermas han desarrollado una ceguera funcional a sus propios defectos. No están sufriendo, NO porque NO puedan resolver sus problemas, sino porque NO PUEDEN VERLOS”.

Y no le faltaba razón. Esa ceguera funcional, ha permitido que las empresas españolas ostenten el dudoso honor de acumular un “retraso estándar” de 10 años con el mundo anglosajón, a la hora de transformar sus modelos de gestión.

Los cambios cuestan. Esto no es una pregunta, es una afirmación, y los que nos dedicamos a la Mejora Continua, somos bien conocedores de ello.

Las personas, por naturaleza, nos resistimos al cambio ya que nos sentimos cómodos con aquello que conocemos y nos cuesta salir de nuestra zona de confort.

Creo que en otras ocasiones he compartido con vosotros este video, pero creo que no está de más recordarlo de nuevo. Vamos a volver a verlo con cariño.

En ocasiones observo personas que tengo la sensación que pasan por la Vida de puntillas, sin ser conscientes de que solo vivirán una vez. Estas personas, por lo general, son aquellas que no se plantean retos, ni se marcan objetivos que les puedan permitir disfrutar de la Vida en toda su plenitud.

Cuando hablo de objetivos, NO sólo me refiero al terreno laboral. La vida en si misma necesita de objetivos. No hay nada que pueda motivarnos e ilusionarnos más que tener una meta que conseguir, algo por lo que luchar, a sabiendas de que, si somos capaces de alcanzarlo, habremos conseguido algo muy grande: transformar una ILUSIÓN en una REALIDAD.

Pero en muchas ocasiones, nos conformamos con  “IR TIRANDO“, nos relajamos y priorizamos las excusas, cuando lo que verdaderamente le da sentido a nuestra vida es hacer que ella nos acompañe hacia donde nosotros queremos que se encamine.

Por desgracia el ingenio lo agudiza el hambre, por lo que es sin duda,  en las épocas de escasez, cuando más en marcha  ponemos la creatividad, y la innovación aplicando nuestro ingenio para lograr los objetivos…. Ya que evidentemente aplicamos el ingenio o morimos en el intento.

Claro que hacer eso, nos lleva tiempo y esfuerzo, y precisamente eso es lo que la hace MARAVILLOSA, porque la vida nos da solamente una oportunidad para invertir ese tiempo. Raros son los momentos de alegría y felicidad  no hayan ido  acompañados o necesitados de un esfuerzo previo, porque como más se valoran las cosas que conseguimos es cuando hemos tenido que hacer una inversión previa. Y en ese caso la inversión es en forma de  motivación, entusiasmo, esfuerzo, perseverancia, constacia, etc, cosas que al fin y al cabo depende de NOSOTROS, porque son cuestión de ACTITUD.

Entonces deberíamos preguntarnos. ¿somos una empresa con el valor de invertir en la búsqueda de mejoras ? ¿de la disciplina?, ¿que transformamos nuestras ilusiones en realidad?¿o nos dejamos llevar por la situación, nos relajamos y vamos TIRANDO?

La tenacidad no consiste en darse cabezazos contra un muro sino en tener la persistencia de encontrar la puerta.

Todos podemos ser científicos en nuestras organizaciones, para ello, lo que  necesitamos es simplemente, mirar  la realidad y pensar, con lógica y precisión, sobre lo que vemos en nuestra empresa. El factor clave es tener la valentía de enfrentarnos a las incoherencias entre lo que vemos y deducimos y la forma en que se hacen las cosas. Este desafío a las costumbres y supuestos básicos es esencial para el progreso.

Para progresar en el conocimiento es necesario desafiar los supuestos, las hipótesis fundamentales acerca de cómo es el mundo y por que´.

Definir el Muda, es la parte fácil de aprender sobre el desperdicio.

La parte realmente compleja, es ‘luchar’ contra la frase siempre lo hemos hecho así”,tengo 20-30 años de experiencia”. Esta frase inconscientemente nos produce la ceguera funcional, poniéndonos una venda que no nos permite ver todo lo que podemos mejorar, todo aquello que NO está aportando valor a nuestros procesos, siendo un costo y por tanto haciéndonos menos competitivos que las empresas saludables.

Lo más complicado para conseguir la mejora continua, es luchar contra las costumbres y paradigmas que tenemos arraigados en la organización y hacer entender que TODO lo que hacemos y la manera en que trabajamos son totalmente rediseñables y que SIEMPRE existe otra forma mejor de hacer las cosas.

Y una vez conseguido ese cambio cultural, la segunda  “parte más difícil cuando tratamos de transformar y mejorar las operaciones de una empresa, es aprender a ver el desperdicio” “Muda”.

Podemos tener un perfecto sistema de calidad implantado, con un montón de procedimiento y papeles maravillosos, podemos invertir un montón de días y horas a la semana en reuniones repetitivas, en una sala de reuniones calentitos, después de la cual todos salimos con un montón de acciones a implantar de las cuales muchas se quedan en el camino, podemos invertir anualmente un montón en formación, podemos………….pero si no enseñamos a nuestros líderes, equipos y personas a ver el desperdicio en los procesos, nunca mejoraremos nuestras operaciones.

Para empezar a tratar el desperdicio o Muda, podríamos pensar en los 7 desperdicios de la mejora continua que tantas veces en otros artículos hemos comentado:

  • Transporte
  • Inventario
  • Movimientos
  • Esperas
  • Sobreproducción
  • Proceso
  • Errores

Para daros una idea, los mudas más crítico y los que más ineficiencias provocan en las empresas que estamos trabajando son dos: el de sobreproducción y/o  exceso de inventarios, y el de variabilidad que a su vez generan o provocan los demás desperdicios como el de movimientos, transportes, defectos de calidad, falta de espacio. Pero ¿por qué estos dos desperdicios los considero los más críticos?, pues porque son la llave que abre la puerta al resto de desperdicios.

Para poder identificarlos, y empezar el camino de la mejora continua, no hay otra manera que involucrando a las personas en éste camino.

Cuando involucras a las personas en los cambios, éstas aprenden 2 cosas:

  • Que absolutamente todo (tareas, procesos, documentos, estándares, hábitos, normas…) es modificable y que por tanto hay siempre otra manera de hacerlo.
  • A visualizar y  detectar el muda y cómo este lo podemos reducir o eliminar del día a día.

Por experiencia, un día te levantas y empiezas a ver muda allí donde andas, incluso en tu vida personal. Es justo en ese momento cuando aprendes realmente qué es Muda.

Pero el aprendizaje no es tan fácil como tan solo leer o estudiar. El profesor William Glasser en su “Pirámide del Aprendizaje”, amplió y desarrolló la manera en cómo aprendemos:

  • Un 10% a través de la lectura.
  • Un 20% por medio de lo que oímos.
  • Un 30% gracias a lo que vemos.
  • Un 50% como resultado de lo que vemos y oímos.
  • Un 80% como consecuencia de lo que hacemos.
  • Un 95% por lo que enseñamos a otros.

Los cuatro primeros tramos de la pirámide son de carácter pasivo, es decir, somos receptores de información. En los dos últimos, las tornas cambian, y pasamos a una dinámica activa, por tanto, entra en escena la acción.

Ya sabemos que Mejora Continua sin participación de las personas que viven el proceso, sin acción, no es Kaizen. Es un sucedáneo que puede tener como resultado algo inestable y efímero, pero en ningún caso, será algo que trascienda.

Debemos adoptar el rol de mentores, para que los participantes en el trabajo se impliquen y ejecuten por si mismos las acciones previstas. Si les “hacemos las tareas”, no aprenderán y, lo peor, no se lo harán suyo.

Por ello, os animo a que comencéis a “hacer hacer”, a mejorar operaciones, procesos y negocios, abriendo mucho los ojos, quitando la venda, sin miedo a equivocarse y en algunas ocasiones, desaprendiendo lo aprendido

 LO MEJOR, NO TENEMOS QUE ESTAR MUY PREOCUPADOS, YA QUE DISPONEMOS DE MUCHOS PUNTOS DE MEJORA Y FÁCILES DE IDENTIFICAR SIN REQUERIR DE DEMASIADA INVERSIÓN, SIEMPRE QUE TENGAMOS LA CAPACIDAD DE RECONOCERLOS.

 Soñemos en grande y tengamos compromiso con la Vida. El compromiso de dar lo mejor de nosotros mismos. Mejora continua-Calidad significa hacer lo CORRECTO, incluso cuando alguien no está mirando.

Y es que nunca deberíamos olvidar que la Vida, siempre, siempre, siempre, es ahora.

 

Competitividad se ha puesto de moda pero, ¿Realmente sabemos lo que es competitividad?

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Habiendo pasado ya el descoloque de las vacaciones  de Navidad y con el desafío de un nuevo año por delante, muchos de vosotros sin duda os estaréis planteando propósitos para este año.

Esta vez no quiero redundar en la importancia de pensar en los objetivos y pasar a la acción para conseguirlos, sino en que realmente os cuestionéis si vuestra empresa sabe lo que es la competitividad y está orientándose por el mejor modelo que la convierta en  una empresa más saludable.

Desde los inicios de la crisis, muchos (políticos, financieros, empresarios……) hablan de productividad, de competitividad. Yo diría que se ha puesto de moda.

 

¿Pero realmente saben de qué hablan?. ¿Sabemos que es la competitividad?. Por favor antes de continuar piensa bien lo que tu consideras por competitividad y después continuar leyendo.

 

 

Resulta que el país más competitivo del mundo NO es China, NI es India, ¿sabéis cual es?.

Pues increíblemente  es ………….. ¡Suiza!.

Vaya, un país que no tiene miniempleos, minisueldos, ni jornadas interminables… ¿Cómo puede ser? ¿En qué nos estamos equivocando?.

Es cierto que países como China o India, los cuales también nos los han puesto de moda porque ahora a algunos les interesa ponérnoslos como países referentes y de ejemplo a seguir al hablarnos de competitividad,  van subiendo escalones anualmente provocando que algunos países como el nuestro, que algunas empresas, aún no tengan claro cuál es el modelo de competitividad a seguir, si el de países como la China o como los de Suiza. Pero, ¿Cual es la diferencia?

La competitividad hay que entenderla bajo dos prismas:

  • Productividad basada en el conocimiento,  en el buen hacer, en la innovación y creatividad, en el nivel de vida, en el buen clima político, de negocios y exportaciones o
  • Productividad basada en la cuota de mercado.

Dentro de cuatro años, veremos cuál de las dos ha ganado en la práctica.

¿Vosotros que opináis? ¿Qué modelo está siguiendo España? Y ¿Cuál os gustaría a vosotros seguir?

Resulta que en España, desde que comenzó la crisis, al gobierno se le llena la boca hablando de que tenemos que ser competitivos. Pero el problema surge cuando el Gobierno NO lo enfoca según el modelo de competitividad de los países ricos, “Modelo, el cual  explicaré  un poquito más adelante”, sino que lo enfocan como un concepto “ambiguo” entendido como la capacidad de una compañía de ganar cuota de mercado internacional, es decir, de colocar sus productos allá donde le sea posible.

Pero resulta que esto de la exportación, no es tan fácil, ya que hay que tener en cuenta que mucho de lo que produce nuestro país no es exportable. “El 70% del PIB español son servicios, y la mayoría no son comercializables, por ejemplo un corte de pelo o un taxi”.

¿Y porque menciono que nuestro país no está entendiendo el mejor concepto de competitividad?. Aquí es donde quiero  abriros el interrogante, la duda, aquí es donde quiero invitaros a pensar sobre que significa que un país  sea competitivo pero de los buenos.

¿Qué es más importante?, ¿ser una potencia comercial llámese China o India con un crecimiento récord que no se corresponde con el nivel de vida de sus habitantes?, o ¿que nuestros ciudadanos tengan un elevado nivel de vida como “Suiza, EEUU, Alemania”?

En la crisis actual, el aumento de exportaciones a corto plazo es la solución más fácil, la mejor manera de aumentar los ingresos. Tradicionalmente, las ventas a otros países se animaban devaluando la moneda, algo que España no puede hacer desde que forma parte del euro. Por eso, la alternativa que plantean nuestros economistas es “una devaluación interna, es decir, bajadas en los costes de las empresas” para que puedan ser más competitivas en el mercado internacional. El problema es que esto lo plantean, “o bien bajando los márgenes de beneficio o bajando los salarios o los costes de seguridad social o aumentando el IVA”, que no se aplica a las exportaciones, con lo que no las penalizaría, y sí a las importaciones.

Lo grave es que se olvidan de lo que hacen los países ricos, se olvidan de plantearlo mediante la mejora de los procesos para reducir costos sin penalizar márgenes, ni salarios, ni……el nivel de vida. 

Claro que para esto, el primer paso necesario es una reforma educativa, un cambio de mentalidad en la gestión de nuestras empresas, en la educación, en el conocimiento de las mejores herramientas y metodologías y más inversión en I+D.

Después de todo esto, yo entiendo que un país competitivo es el que es capaz “de integrarse en la globalización y mantener y hacer crecer el nivel de vida de sus ciudadanos”. La competitividad no debería medirse  solo en términos de comercio internacional, sino también de productividad nacional, que  es la que “permite a un país soportar salarios altos, una divisa fuerte y una rentabilidad atractiva del capital y, con ello, un alto nivel de vida”. Y así debería ser en la economía española, pero para ello debe darse un cambio en la “cultura empresarial”, que se apueste por la productividad de alto valor añadido, de procesos muy eficientes y productivos y bien orientada al mercado. Sin embargo, a todas luces se está imponiendo otro modelo de competitividad, centrado en lo que cada país sea capaz de vender en el mercado internacional.

¿En que consiste el modelo competitivo de los países ricos como Suiza o Alemania? ¿Qué entienden estos países Ricos por competitividad?

La competitividad en los países ricos viene del ingenio, de la creatividad,  NO de las subvenciones; viene de la elección de las mejores herramientas, NO de las chapuzas; viene de la organización, del aprovechamiento del tiempo, NO de las reuniones repetitivas, NI del estiramiento interminable de las jornadas; tiempo para trabajar y tiempo para divertirse, no tiempo para divertirse en el trabajo. Viene de la humildad para aprender y de la generosidad para enseñar, compartir y ayudar a mis compañeros, NO del ego y prepotencia, viene de la inteligencia, eligiendo a los mejores para cada puesto de trabajo; poniendo una persona preparada donde hace falta, NO a un cuñado, un familiar o amigo; viene de seleccionar a un responsable que sepa dirigir, gestionar personas y procesos, NO al que más tiempo lleve con nosotros o al que mejor hace la pelota, viene de evaluar continuamente a los mejores trabajadores por su capacidad de evolucionar, de crecer con la empresa, por el número de puestos que saben desempeñar, porque se sienten motivados e implicados en la empresa,  NO de continuar con los acomodados, que no quieren mejorar, evolucionar  justificándolo todo, incluso lo injustificable, porque no quieren salir de su zona de confort en la que se encuentran cómodos, teniendo miedos a asumir responsabilidades, a tener que hacer trabajar más a sus amigos y /o  equipo y por el miedo a perder protagonismo.

Y si  ya que no tenemos buenas ideas, pues copiemos, pero a los más ricos. Copiemos a Suiza, ya que si los empleados viven mucho mejor que aquí, pues imagínense cómo viven sus jefes.

Con esto quiero seguir animándoos a que continuéis trabajando cada día de este año, en ser mejor que el día anterior, que el mes anterior, que el año anterior. De esta forma, este será un muy buen año para todos.